EE.UU.: aprueban la reforma financiera

El Senado dio luz verde a la ley, que endurecerá los controles sobre Wall Street, acusada por el mandatario de causar la crisis de 2008
WASHINGTON.- En momentos en que su popularidad se encuentra en el nivel más bajo desde que asumió el poder, hace 18 meses, el presidente norteamericano, Barack Obama, logró ayer un respiro cuando el Senado de Estados Unidos aprobó una ambiciosa reforma financiera que endurecerá los controles sobre Wall Street, acusada por el mandatario de haber desatado la mayor crisis económica global desde la Gran Depresión de 1930.

A casi dos años del peor momento de una crisis financiera que golpeó a toda la economía mundial, la ley, que se espera que sea promulgada por Obama la semana próxima, fija nuevas reglas para los bancos y entidades financieras, establece un nuevo procedimiento para el desmantelamiento de las entidades prestamistas en problemas y crea una agencia gubernamental para regular los mercados hipotecario y de tarjetas de crédito, dos instrumentos que dejaban desprotegido al consumidor. El jefe de la Casa Blanca dio la bienvenida a la reforma, que, según dijo, pondrá fin a los "negocios oscuros que llevaron a esta crisis".

"Debido a esta reforma, jamás volverá a pedirse al pueblo estadounidense que pague la cuenta por los errores de Wall Street. No habrá más rescates financiados con el dinero de los contribuyentes. Punto", agregó Obama.

Aprobada por 60 votos (57 demócratas y tres republicanos) a favor y 39 en contra, la legislación le confiere al gobierno nuevos poderes para dividir compañías cuyo desempeño amenaza la economía, crea una nueva agencia para proteger a consumidores en sus transacciones financieras y coloca bajo la lupa los fondos de alto riesgo y derivados, que habían evadido el control de los reguladores.

El texto también establece fuertes límites a la banca, entre ellos el de usar su propio dinero para invertir junto a sus clientes en mercados especulativos, y se le impone exigencias más duras al momento de evaluar el riesgo o reforzar su capital.

La nueva agencia de defensa del consumidor (Oficina de Protección Financiera del Consumidor) será controlada por la Reserva Federal (Fed) para impedir que las compañías ofrezcan productos engañosos.

El proyecto también pone en la mira a las calificadoras de riesgo, que deberán divulgar sus métodos de calificación para luego homologarlos con otro, que será creado por la Comisión de Valores (SEC, por sus siglas en inglés).

Mensaje

Los senadores también enviaron un fuerte mensaje a los directivos de las entidades financieras del país, acusadas de derrochar el dinero público destinado al salvataje de bancos y aseguradoras. La nueva ley Dodd -en honor al titular del Comité Bancario del Senado, Chris Dodd- impone límites a las remuneraciones y al pago de los bonos de fin de año, que fueron considerados escandalosos por la opinión pública norteamericana y la Casa Blanca cuando, en plena crisis de 2008, varias firmas intentaron pagar millonarias sumas a sus ejecutivos con fondos cedidos por el gobierno federal.

En su artículo más polémico y humillante para Wall Street -que no pudo ser borrado del texto original a pesar de la embestida republicana-, la norma fija un impuesto al sistema financiero, que recaudaría los 19.000 millones de dólares necesarios para instrumentar la reforma en los próximos cinco años.

"A partir de ahora, podemos encargarnos de que nunca más tengamos que pasar por lo que esta nación atravesó", declaró Dodd, senador demócrata y arquitecto del proyecto.

El voto favorable del Senado de ayer selló un largo y tortuoso proceso, en el que Wall Street ejerció fuertes presiones para suavizar la regulación que impulsó Obama, y en el que los republicanos no pudieron evitar que se aumente la injerencia del Estado en el sector financiero.

Tras la promulgación presidencial la semana próxima, no obstante, el proceso legislativo no habrá concluido, ya que el texto deberá ser complementado con la reglamentación de 533 artículos por las agencias reguladoras norteamericanas para que se haga efectivo.

También hay serias dudas entre los analistas y algunos senadores sobre la efectividad de la norma en el corto plazo. El propio Dodd reconoció que los norteamericanos quizá no sepan durante años si la respuesta que dio ayer el Senado será suficiente o quedará en una buena intención.

Con la aprobación de la nueva ley financiera, Obama logró en los últimos seis meses dos victorias clave en el plano interno, luego de que en febrero el Congreso apoyara la reforma sanitaria, prometida sin éxito por su partido a la sociedad durante los últimos 40 años.

Sin embargo, el optimismo de ayer de la administración se diluye en una difícil realidad política para la Casa Blanca, que se prepara para una batalla electoral encarnizada con los republicanos en noviembre; aún mantiene empantanado el frente militar en Afganistán, y Obama tiene el índice más bajo de popularidad desde que asumió, con el 40% de apoyo.

Agencias DPA, AP, ANSA y Reuters

PRINCIPALES PUNTOS

Defensa del consumidor

Se creará una nueva autoridad para sacar a la luz e impedir prácticas comerciales ilegales en ámbitos como el crédito privado y las tarjetas de crédito.

Consejo de Regulación

Se encargará de vigilar posibles riesgos para el sistema financiero.

Límites a los bancos

Sus negocios serán limitados.

Pérdidas

El gobierno adquiere competencias para absorber y liquidar toda institución financiera, no sólo los bancos. Las pérdidas tendrán que afectar a acreedores y accionistas, nunca a los contribuyentes.

Sistema

Se refuerza la capacidad de las autoridades para separar grandes entidades en unidades menores si ponen en riesgo el sistema financiero.

Bonificaciones

Se regula el pago de bonificaciones a altos directivos de todas las empresas con cotización en bolsa.

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