La educación sexual, con banca joven

Alumnos de 11 escuelas simularon la votación de leyes con los temas que más los aquejan. El merodeo y la educación sexual, en el orden del día

“Si una enfermedad como el HIV no diferencia entre hombres o monos, casados o solteros, varones o mujeres. ¿Cómo vamos a discriminar nosotros que el tema se hable en ciertas escuelas y en otras no?”. Con esta introducción, alumno-legislador Emanuel Gudiño reseñó el proyecto que presentaba. El joven de 17 años, estudiante de la escuela Manuel Belgrano, defendía ante otros alumnos-legisladores una iniciativa para crear una ley provincial de educación sexual.

El debate se dio ayer en la Unicameral. Estudiantes de 11 colegios públicos y privados de la ciudad de Córdoba fueron instruidos en temas de labor parlamentaria, a través de un programa de Extensión de la Legislatura provincial.

Los chicos podían crear y votar proyectos con los temas que más los aquejan. El maltrato de la policía por “portación de rostro” y la falta de concreción de la Ley Nacional de Educación Sexual fueron temas que no quedaron en la mera simulación. Varios legisladores (de los auténticos) pidieron los proyectos, dijeron, “para analizarlos”.

La previa. Cerca de las 14, el primer piso de la Unicameral se poblaba de “uniformados”: chicos con distintivas del Monserrat, de la Dante Alighieri, Gabriel Taborín, Nuestra Señora de Nieva y la Inmaculada. De sport llegaron los chicos del Belgrano, quienes horas antes habían tenido una prueba de educación física. También dijeron presente los alumnos del Ipem 169 Rafael Escuti; los del número 5, Eva Perón; los del 198, Martín Ferreyra; los del 319, Roberto Fontanarrosa y del 313, Pablo Mirizzi.

Mientras el personal de limpieza lustraba el recinto, los autores de los dos proyectos más polémicos fueron convocados por Día a Día en el salón protocolar. Eran los ideólogos de la ley provincial de educación sexual y la de la modificación del Código de Faltas para evitar lo que ellos consideran discriminación por “merodeo”.

“Muchas veces muestran el lado más malo de la juventud. Cuando hablan de nosotros, siempre se refieren con cosas malas, con la droga y la violencia. Con esta experiencia, demostramos que no todos somos iguales. Y es bueno que nos den el espacio para expresarlo”, comentó Paulina, flamante legisladora del “Bloque por la Inclusión Social y la Justicia”.

La antesala del debate estaba más que picante. La puerta del salón se abría y se cerraba. Había rumores de que el bloque Jóvenes por la Democracia, presidido por el hijo de un funcionario de la Unicameral, iba a vetar una vez más la modificación del código de faltas.

El debate. Tras una impecable interpretación de Kassandra Moreno como presidenta provisoria de la Unicameral, se le dio la palabra a los alumnos-legisladores. El proyecto de ley provincial de educación sexual fue defendido con uñas y dientes: “La sexualidad no es sólo genitalidad, está basada en el amor”; “todos tenemos derecho a estar informados”; “la enseñanza debe empezar en el nivel inicial”. El proyecto fue aprobado por mayoría.

Lo que costó más fue sacar la modificación del Código de Faltas. Sus autores no contaron con la astucia del Bloque Bicentenario, quienes muy bien instruidos rebatieron uno a uno los artículos del proyecto, por haber estado “mal expresados”. El bloque Jóvenes por la Democracia volvió a oponerse. Fue una jornada tensa. En fin, ¿Quién les dijo que era fácil?

n del día.

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