Educación no quiere escuelas con equipos de aire acondicionado

El esfuerzo de las cooperadoras escolares por mejorar el ambiente en el que los alumnos asisten a clases nunca alcanza. La publicidad oficial del gobierno provincial insiste en remarcar el aumento de la inversión en educación, pero los hechos cotidianos, uno tras otro, parecen marcar lo contrario.
La insuficiente creación de cargos docentes y la precarización y tercerización de la función de los porteros, entre otros aspectos negativos, suelen ser las denuncias más frecuentes por parte de los gremios vinculados al sector. Sin embargo, existen otros episodios, quizá menores, que también marcan a las claras una concepción que parece ver en la educación más un gasto que una inversión.

Aires.

En los últimos meses, producto de los calores intensos en las aulas, desprovistas de equipos que puedan paliar esa situación, algunas cooperadoras escolares decidieron reunir fondos para adquirir equipos de aire acondicionado. Al menos dos establecimientos de la ciudad ya recibieron la totalidad de los equipos o parte de ellos, gracias al trabajo de los padres que componen las asociaciones cooperadoras.

Llegado el momento de instalarlos, el Ministerio de Cultura y Educación (MCE), a través de los distintos coordinadores de área, dejó en claro a cada uno de los directores de escuelas que no pondrá un solo centavo para cubrir los gastos de instalación. Es más, ni siquiera pagará el mayor costo que tendrán las facturas de la luz, a partir del consumo adicional de energía eléctrica que los equipos generarán en cada edificio.

Donación.

La medida está plasmada en un circular que el MCE entregó a los coordinadores, fechada el 15 de noviembre pasado. La misiva lleva las firmas de Rogelio Schanton, director general de Administración Escolar, y el arquitecto Marcial De La Mata, de área de Arquitectura Escolar. Allí explican que información surge por las "múltiples consultas a esta Dirección relacionadas con la provisión o instalación de equipos de refrigeración tipo splits en los edificios escolares" y para que los coordinadores puedan evacuar las consultas de las escuelas.

El escrito tiene cuatro puntos. El primero aclara que la Dirección de Administración Escolar no provee los splits; el segundo, que la Dirección no se hará cargo de los problemas que genere en las instalaciones eléctricas actuales y tampoco de las reformas que se deban realizar en las mismas para el correcto funcionamiento de los equipos; el tercero, que la autoridad del establecimiento será responsable de los trabajos necesarios para una segura y adecuada instalación, como así también del correcto uso futuro; y, la cuarta, que en caso de recibirse los splits en donación se deberá hacer cargo de los trabajos de conexión y consumo la entidad donante.

El último punto es claro: las cooperadoras deberán pagar la conexión y el gasto adicional de electricidad que los equipos generen. Es decir, deberán financiar la construcción de un pilar independiente y la colocación de un nuevo medidor de electricidad.

Una más.

El nuevo criterio economicista aplicado por el MCE se conoció justo en medio de la polémica desatada en torno a los otros ajustes que el gobierno viene realizando en la educación pública, como la orden de no dar bancos a los repitentes y el desmantelamiento del área de educación a distancia para adultos, lo que impide que muchos de quienes tomaban esas clases para terminar su secundario hoy no lo puedan realizar.

En la actualidad, existen escuelas públicas que cuentan con acondicionadores de aire en sus aulas, al igual que otros establecimientos de carácter privado pero que son subvencionados por el Estado.

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