Educación: Jefa de Viáticos de Educación admitió su responsabilidad

Educación: Jefa de Viáticos de Educación admitió su responsabilidad
La jefa del área Viáticos del Ministerio de Educación, Marta Brito, admitió su responsabilidad en las irregularidades detectadas en la entrega de viáticos desde su área. Reconoció que “no eran verdaderas “la firmas del ministro de Educación, César Barbeito, que aparecen en los cuestionados expedientes y que los dos jóvenes que figuran como cobrando no sabían nada de la maniobra.
En reveladoras y exclusivas declaraciones a ADN, Brito dijo que “yo, como la jefa de departamento del área de Viáticos, me hago responsable de todo lo administrativo”.

Dijo que “los trámites del expedientes de viáticos constan de tres firmas: la de la persona que autoriza (ministro o subsecretaria), la del funcionario jefe de la dependencia y el beneficiario y no siempre estaban todas las firmas y esa era mi responsabilidad”.

“Como jefa de departamento, yo firmaba la segunda hoja con la resolución”, agregó.

“Fue un abuso de confianza de los funcionarios y yo soy la responsable de todo el expediente, desde que se inicia a que se termina”, admitió.

Aseguró que su sobrino y otro joven que trabaja en la Legislatura y que aparecen recibiendo los viáticos, “no son responsables de nada y son totalmente ajenos”.

Preguntada por ADN si los jóvenes estaban en conocimiento de esto, respondió que no, que se usaban los nombre de ellos.

Acerca de como devolvían la plata (los jóvenes), describió que “era como que me prestaban la cuenta, no sabían” y agregó que “tenía autorización para sacar el dinero de los chicos”.

Describió que al otro chico (además de su sobrino) lo conoció, porque es militante dentro de su mismo partido (radical).

Los dichos de Brito se relacionan con la actitud de Piccinini. Cuando se conoció públicamente esta situación, por medio de una denuncia que realizó la defensora del Pueblo, esta funcionaria no quiso difundir los nombres de los jóvenes, porque pensaba que se podía estar usando sus datos sin su consentimiento o sin que ellos los supiesen.

Consultada Brito si los expedientes con la autorización del ministro venía con la firma de autorización, contestó que “a veces si y otras no”.

Reiteró que esa parte del control era responsabilidad de ella y que si o si tenían que estar las firmas verificadas.

“Yo tenía que verificar que la firma del ministro fuera verdadera y no siempre fue así”, admitió.

Aseguró que sabía reconocer la firma verdadera del ministro.

Preguntada si había papeles con una firma que no era verdadera ¿como es que seguía el trámite?, respondió que “por eso me hago responsable del trabajo administrativo. Hubo irregularidades y el trámite siguió”.

Describió que en el caso de María Laura Martinera, subsecretaria de Administración y Finanzas, que también firmó autorizaciones (en reemplazo del ministro), era diferente, porque a ella le llevaban el expediente de viático con el visto bueno (con días, pasajes o combustible) del área y se mandaba autorizar, porque “confiaba en mi”.

La jefa de viáticos - visiblemente afectada por la situación - admitió finalmente también que los expedientes “no tenían la otra firma necesaria como era la del jefe de área”.

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