Los últimos acontecimientos ocurridos en la EPES 60 del barrio República Argentina, dejan bien en claro que la educación en Formosa, no es una cuestión de Estado. Lo que si es una cuestión de Estado es la construcción de nuevos edificios escolares, porque muchos van prendidos en ellos y entonces lo que importa es construir y construir, donde sea y como sea.
En vano Matusalén se enoja diciendo que se intenta desestabilizar su gobierno mediante una sucesión de chicanas. Esto no es así y queda demostrado cada día, cuando van tomando estado público los acontecimientos que ocurren como resultado del total desgobierno del área educativa.
Con toda seguridad, va a responder a los “agravios” con más obras en las cuales seguirán todos prendidos como hasta ahora. Los formoseños, en vez de molestar con pedidos de aumentos de sueldo, debieran empezar a practicar la ingesta de ladrillos y cemento y también algo de uranio enriquecido, del cual nos proveerá la futura planta nuclear. Y entonces si que estaremos bien, pues no nos faltará nada de comer.
No somos contrarios al progreso, pero el progreso tiene que llegar a todos no solamente a los bolsillos de los gobernantes, quienes impunemente refriegan la cara de los formoseños todos los días, sus cuantiosas fortunas. Como el concejal “suegro” que necesita un Mercedes de $200.000 para poder manejarse.
¿Tan bien gana este hombre? El resto en vez de quejarse por el 18% de aumento, debiera candidatearse. Y quien te dice, por ahí no llega a “suegro” pero tal vez a “yerno” y esta hecho.
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