El fiscal general de la Corte fue crítico para con la seguridad en los edificios del Poder Judicial, preferentemente con el central ubicado en calle Rivadavia y Aberastain. Propuso medidas pero aclaró que la Corte tiene la decisión política de implementarlas.
Tras haber tomado estado público este hecho, nuevamente la seguridad en uno de los poderes del Estado, se ubicó en la mesa de debate y en el foco de las críticas de quienes todos los días acuden al lugar para cumplir con sus obligaciones laborales.
Para hablar de este tema, Diario El Zonda, dialogó con el fiscal general de la Corte, Eduardo Quattropani, quien se mostró crítico y muy duro para con el sistema de seguridad actual que se implementa en uno de los tres poderes del Estado. El funcionario, responsable de los ministerios públicos, fue muy duro para con la actual situación y pidió por inmediatas medidas, las que no necesitan de recursos para mejorar la actual situación por la que pasa la Justicia.
“Para ser honesto, lo ocurrido en Tribunales puede pasar en cualquier repartición del Estado provincial, porque en la gran mayoría de los edificios no hay un determinado control para ver quién ingresa o permanece por un tiempo específico. Pero me parece que el tema de Tribunales tiene características muy especiales por el servicio que se presta, por las personas que concurren y por el estado emocional y psicológico de quienes concurren a Tribunales. Desde hace muchísimo tiempo se viene reclamando que hay que ponerle coto a una situación que a simple vista se puede presenciar y que es absolutamente insostenible. Por ejemplo, el estacionamiento de automotores en la puerta de tribunales, que me parece que no debería ser. Esa vía de escape en caso de una catástrofe, no debería estar obstruida por vehículos. Lo otro que parece intolerable, en la puerta que da a calle Rivadavia, es la romería de gente que se agolpa. Y vamos a ser honestos, uno ve las mismas caras todos los días y da la impresión de que hay quioscos en la puerta de Tribunales. Son personas que no sé qué hacen, pero se observa que tienen dos o tres celulares en los bolsillos, que asesoran a algunos presos y que ya todo el mundo sabe cómo reclaman y que se los encuentra en la puerta.
¿Cuáles podrían ser las medidas a aplicar?
“Se ha hablado mucho de este tema y por ejemplo debería haberse construido un elevador especial para los presos que asisten a Tribunales todos los días, los que ingresan por calle Aberastain, donde están las cocheras de las movilidades de la Corte. De esa manera, los internos no recorren las escaleras y los pasillos del edificio, mezclándose con el resto de la gente que asiste a este lugar, van a la Justicia. Debería haber en la puerta de Tribunales un control de acceso. Tendría que haber un acceso para abogados, para periodistas, para familiares, jueces, fiscales. No puede ser que los testigos de las causas que se tramitan, pasen por lo que se denominó el “callejón de los naranjos”. Y esto sé que molesta a muchos, pero así hay que definirlo para que se entienda. Estos ejemplos los doy a ése solo efecto, porque entiendo que cada uno debe dedicarse a lo que le corresponda y la Corte de Justicia es la que tiene la potestad de la seguridad en los edificios de la Justicia”.
¿Cómo tendría que abordar la Corte esta problemática desde su posición?
“Yo creo que la Corte de Justicia debería pedirle a la Policía de San Juan un plan de seguridad integral para el edificio de Tribunales. Ahora, cuando uno pide un plan integral tiene que estar dispuesto a ponerle las herramientas en la mano a quien lo va a ejecutar. Y acá vamos a poner las cosas en su lugar.., en Tribunales hay un destacamento policial, pero la verdad creo que hay que replantear ese destacamento. Porque más allá de tomar mate y jugar a las cartas, entiendo que no hay un serio control sobre el ingreso de las personas al edificio.
Entonces, hay que poner un cartel que diga acceso restringido, salvo para estas personas…
“Hay que poner un acceso restringido. Por supuesto que se restringen libertades. Cuando yo voy a la cancha en Buenos Aires, uno no entra sin que lo revise la Policía. Yo no sé por qué estamos viviendo esta locura, donde decimos que todo es inconstitucional salvo lo que no nos importa. Por ejemplo, uno pasa por el control fitosanitario que se encuentra en el ingreso a la provincia y le dicen, me abre el baúl para ver si lleva frutas. Si eso lo hace la Policía de la provincia, hay un escándalo bárbaro. En Tribunales, si pedimos que abran las carteras o los bolsos a toda persona que ingresa, automáticamente dirían los abogados que estamos violando un derecho constitucional.
Tomando una parte de sus dichos donde dice que hay que avanzar sobre las libertades individuales…
“Perdón me lo deja aclarar, por que sino automáticamente saldrán desde algunos sectores a decir que Quattropani adhiere al positivismo jurídico y pide que se violen los derechos humanos. Mire… vivir en sociedad supone dejar un poco de la libertad que tenemos cada uno de nosotros de lado para poder integrar dicha sociedad, ya que de lo contrario sería un anarquismo. Cuando a uno le piden que acredite identidad para ingresar al Senado de la Nación, porque de lo contrario no entro, estoy dejando de lado un poco de mi libertad, de transitar por donde quiero. Nadie se ha quejado, cuando vamos a Casa de Gobierno, en la provincia, y nos plantan barrera pidiendo identidad y destino de su visita, porque entendemos que la máxima autoridad de la provincia debe tener un mínimo de seguridad. Es por eso que digo que no puede haber personas en Tribunales que no se sepa a qué van. No puede haber personas paradas toda la mañana en los pasillos del fuero penal, sin que se sepa qué hacen. Eso se soluciona en dos minutos y de forma muy rápida, poniendo una buena mesa de entrada al ingreso de Tribunales.
Quattropani, ¿está sólo pidiendo más seguridad en Tribunales? Porque los jueces no se han quejado, por ejemplo…
“No… lo está pidiendo todo el mundo. No quiero entrar en discusiones internas con la Corte de Justicia porque después van a salir a decir que esto y aquello y no tengo intenciones. A veces tomar decisiones no es fácil, yo no soy ni defensor ni crítico de la Corte. Me parece que los hechos pasan y se relajan las acciones, hasta que los hechos vuelven a pasar. A veces no se cuenta con todos los recursos que a uno le gustaría tener. Pero lo cierto es que hay que darle protección a los jueces y fiscales que trabajan en el Poder Judicial, porque tratan con personas y temas muy pesados y difíciles”.
¿Se tendrá que esperar el edificio nuevo de Tribunales para ver los cambios que se están pidiendo?
“No... no… no todo es cuestión de plata. Aún trabajando con las dificultades que se trabaja, se pueden hacer cambios. Hoy en día no hay nada de seguridad, pero se puede hacer mucho más seguro con las pocas medidas que le he estado comentando y las que muchas más nos puede proponer la Policía. Esto de que todo es una cuestión de plata, no es cierto. Es una cuestión de decisión y de darle la gravedad que tiene al tema”.
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