Eduardo Lerke, el periodista que confirmó la muerte de Nestor Kirchner

Una de las primeras fotos –y la que más repitieron los noticieros del mundo- fue la tomada por Eduardo Lerke, el fotógrafo de la Revista NoticiasHace un año el país se sorprendía con la noticia del fallecimiento del ex presidente Néstor Kirchner.
Enfocados en el desarrollo del Censo en la Argentina, trascendía en aquella mañana el grave estado de salud de Kirchner y más tarde la confirmación de su muerte.

Sumergidos en este hecho Eduardo Lerke, fotógrafo de la revista Noticias junto a su equipo, el periodista Nicolás Diana cubrieron las primeras horas desde El Calafate donde se encontraba Néstor y Cristina Kirchner.

En diálogo con Radio Uno y El Comercial, Lerke explicó que llegaron en principio a realizar una cobertura periodística relacionada a El Calafate como punto turístico pero se llevaron una sorpresa.

De esta manera comentó “en realidad uno no puede salir de la sorpresa y aunque lo confirmen, era una situación muy fuerte porque al ser el día del censo y nosotros estar haciendo notas sobre el turismo, básicamente El Calafate como punto turístico no se nos ocurrió nada mejor que salir a dar una vuelta”, relató Lerker.

“La presidenta en ese entonces tenía angina y dijimos que por ahí enganchábamos al censista de la presidenta y el ex presidente”, agregó.

A su vez, explicó “Llegamos con mi compañero al lugar a las 9.14 horas y había un clima que era distinto al de todos los días, nos dijeron que nos retiremos y trabajemos en la vereda del frente, una especie de rutina que se establece, hasta que escarbando no mucho, esa sensación rara pasaba a ser un desconcierto general como una sorpresa de agua de balde de agua fría que se confirma cuando vamos al Hospital de El Calafate y vemos un impresionante cordón de seguridad presidencial, ambulancias que van y vienen y era como una obviedad lo que había pasado”, contó el fotógrafo de revista Noticias.

“Los silencios confirmaban la peor de las noticias”, resaltó.

Confirmación de la muerte

A partir de ese movimiento que transmitía una confirmación, lo primero que se hizo fue llamar a Buenos Aires y tratar de que allá comprendan que nosotros nos enfrentábamos a esa situación y estábamos tratando de confirmar dentro de El Calafate que nos dijeran si era cierto lo que estaba pasando. Se generó una especie de tsunami donde tratamos de contener, hasta que envíen los refuerzos de fotógrafos y periodistas, y ver cómo estaba la señora presidente.

“Se pierde la dimensión de lo que está ocurriendo, es muy difícil empezar a ordenar una serie de prioridades, el ex presidente que había fallecido, la señora presidente, la familia, es muy amplio, muy complejo y a su vez hay que asociar las imágenes que uno las va haciendo un poco por oficio, hay que asociarlas a digerir como ciudadano la realidad de lo que estaba pasando”, reflexionó el trabajador de prensa.

Por último, subrayó que habían elementos llamativos que daban cuenta de una situación poco normal “Cuando uno habitualmente hace un determinado tipo de trabajo a veces hay piezas que no están en su lugar. A la presidenta la censaban en su domicilio del Calafate nosotros pensamos que por ahí ya se había vuelto a Buenos Aires, fue una sensación un poco extraña, pasó más por la percepción que por la lógica”, concluyó Eduardo Lerke.

Comentá la nota