Sus filiaciones o simpatías ideológicas se mueven de acuerdo a las necesidades del momento. Él no titubeó al momento de abrazarse con Carlos Saúl Menem; halagó las virtudes gubernamentales de Eduardo Duhalde y, llegada la conveniencia, se recostó en los brazos kirchneristas, aunque ante la urgencia de sumar votos permitió que adosaran su boleta con la de Francisco de Narváez.
Ella viene de cuna comunista. Sin embargo, sus primeros contactos políticos en serio la acercaron al Frepaso y de allí sumarse a la Alianza fue sólo un trámite. Fue encumbrada funcionaria del gobierno de esa facción, pero la debacle fue rápida; tan rápida como la vuelta de página. Ella también se recostó en la tranquilidad del kirchnerismo y desempolvó sus simpatías peronistas. Hoy, por más enfrentados que quieran presentarse, los dos rinden cuentas ante los dirigentes del Frente para la Victoria. Uno con sello del Partido Justicialista; ella con denominación “transversal K”.
Cuando él fue gobierno dejó que se divague con la propuesta de construir un centro cívico en predios del Ferrocarril, sobre la calle Las Heras. Ella dice que se construirá un gran parque industrial. En ninguno de los casos se vio un solo ladrillo que pase de la promesa a la obra.
Cuando él encabezó el gobierno comunal, los empleados municipales cobraban sueldos de hambre y se sostenía un sistema de pasantías que, bajo la ilusión del futuro empleo en blanco, mantenía a decenas de trabajadores a cambio de unos 200 pesos por mes. Tenía, eso sí, más cintura que las autoridades presentes y lograba la quietud total de los sindicalistas de turno, a pesar de medidas tan antipáticas como decretar el cobro de un plus salarial por disposición permanente de cerca de 30 de sus funcionarios.
Cuando ella se hizo cargo de la gestión comunal, los sueldos de esos mismos empleados comunales seguían –y siguen siendo- muy bajos.
Ella pregonó en la campaña que su antecesor había plagado a la administración de funcionarios, pero tardó apenas dos meses en igualar la cantidad de nombramientos y, actualmente, los superó con holgura. Hoy, ella entiende igual que él que parte de sus funcionarios merece cobrar plus salarial por disposición permanente.
En medio de la polémica por la construcción de la Variante de Paso por Luján en el Acceso Oeste o –mejor dicho- la consecuente colocación de cabinas de peajes que finalmente terminaron cercando al partido de Luján, el entonces intendente viajó a Europa. Recorrió ciudades con el supuesto objetivo de copiar políticas exitosas. Los beneficios concretos de esas travesías nunca se conocieron.
Hoy, en medio de la polémica por la protesta de los municipales y la incertidumbre acerca de cómo se financiará un anunciado aumento salarial del 10 por ciento para todos los empleados, ella viaja a Europa. Recorrerá algún poblado de Francia especializado en turismo religioso. ¿Se conocerán beneficios concretos de esta travesía?



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