Transcurrían los primeros meses de la gestión de Graciela Rosso cuando de un click se dio de baja a uno de los escasos aciertos de la anterior gestión. La intendenta entendía que la información pública era una buena herramienta pero -según su parecer- si se la limitaba y controlaba de cerca era mejor aún.
Rosso pareció asustarse con tanta transparencia “on line” y mandó a Racedo dar de baja esa alternativa. Sin embargo, con el correr de los días la carencia de argumentos para defender esa decisión derivó en un presunto cambio de planes. Se rediseñó la página web de la Comuna, agregando un espacio específico para la Dirección de Prensa -donde se cargan las gacetillas y se publicitan actividades, actos o campañas gubernamentales- y en el marco de la conferencia de prensa que daba a conocer el nuevo portal, Racedo dijo que en pocos días más se restablecería aquel servicio de visualización de los documentos emanados del Departamento Ejecutivo. Esa información pública volvería a estar a un click de distancia de cualquier vecino, dentro de la página oficial de la Municipalidad. Pero nunca se efectivizó la promesa.
Meses después, los vaivenes del gabinete de Rosso dejaron acéfala la neurálgica Subsecretaría de Control Urbano. Rosso, ante la carencia de equipos técnicos o de una red de profesionales que aporten a su propuesta de gobierno, le pidió a Racedo que, sin dejar la Dirección de Gestión de la Comunicación, tomara las riendas de Control Urbano. Para quienes lo desconocen, se trata nada menos que del área que se encarga de Tránsito, Inspección (incluyendo la nocturnidad y los movimientos turísticos) y Seguridad, además de la Relación con la Comunidad.
Desde ese espacio, el caballito de batalla en materia de realizaciones pasó a ser la instalación de cámaras de seguridad en la vía pública, mirando a Tigre como un ejemplo a seguir. Hace cerca de un mes se dijo desde el área de Control Urbano que el gobierno nacional tenía “a la firma” la financiación para la instalación definitiva -y no la “prueba” que funciona en la actualidad- del sistema de monitoreo urbano con cámaras de seguridad. Hace más de un año que se promete en vano, pero si se lo consulta a Racedo dirá que “en breve”, “la semana que viene” o “en los próximos días” se pone en marcha lo anunciado.
Nadie le pidió al área de Control Urbano que adelante una fecha de concreción de la financiación y otra para la puesta en marcha del sistema. Solos se ponen la soga al cuello. Hoy, lejos de la inauguración del Centro Operativo de Monitoreo en el primer piso de la Terminal, la promesa del subsecretario de Control Urbano sigue en ese plano y las autoridades se conforman con informar que -cada tanto- por las imágenes la Policía logra detener a algún ladrón de estéreos o consiguen develar intentos de estafas con los seguros de autos. ¿Cuándo el sistema de monitoreo, con efectivo control en los nudos de rutas, estará en marcha? No se sabe.
Para ser justos, el funcionario multifunción (en este caso como subsecretario) pegó un pronóstico: cumplió con los plazos que prometió para la realización de obras paliativas en la ruta 5, a la altura del barrio Los Gallitos. Queda por confirmar si acertará en los plazos que fijó para la concreción de la obra de la autopista 5.
También apeló a su costumbre de dar fechas próximas cuando se le preguntó sobre la puesta en marcha del servicio de televisión digital en el partido de Luján. Dijo (esta vez como director) que el 17 de octubre se inauguraba el servicio. La antena está prácticamente lista. Pero todavía no hay noticias de los codificadores que se distribuirán gratuitamente a jubilados, entidades de bien público y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, y recién llegaron las planillas de solicitud al Correo. ¿Será otra falsa promesa?

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