Cuando el conflicto por el destino final de los líquidos recolectados por los tanques atmosféricos en el partido de Luján estaba lejos de una solución momentánea –si lo que se transita en la actualidad puede considerarse una solución momentánea-, el director de Medio Ambiente de la Comuna, Santiago Hernández, explicó a este medio las alternativas que el Departamento Ejecutivo manejaba para evitar un corte en el servicio.
El edil en funciones ejecutivas había dicho que en 90 días estaría terminada una nueva planta depuradora de líquidos cloacales en el Hospital Interzonal Dr. Domingo Cabred, de Open Door. No había siquiera recorrido la zona. Hernández, varios meses después, explicó que en realidad Mosca pensaba en la posibilidad de instalar un tipo de planta depuradora que, para el caso, no era conveniente. Y que ahora la obra sigue los pasos de una licitación.
Pero no fue ese dato lo que impactó de las declaraciones del director de Medio Ambiente. Para coronar su explicación dijo: "Ocurre que cuando las cosas se quieren hacer bien pueden llevar tiempo".
Hernández es el mismo que el lunes no quiso responder a este medio sobre el estado actual de la planta depuradora del barrio San Bernardo. Según dijo su secretaria, al funcionario hay que adelantarle el tema y pedirle una entrevista previa.
Como se recordará, en la última conferencia de prensa la intendenta Graciela Rosso dijo que se gestionan los fondos para la reparación de la planta del San Bernardo. Pero no hubo mayores precisiones.
Lo cierto es que hoy la planta está inmersa en un profundo abandono y los líquidos cloacales de la ciudad pasan por allí, sin tratamiento, para terminar en el río Luján. Y que la promesa de fondos para reparar la planta es idéntica a la realizada por la entonces directora de Servicios Sanitarios, Viviana Sotelo, a principios de junio de 2008, como recordamos en esta edición. En realidad, sólo se estaría estudiando contratar a un especialista para que evalúe el verdadero estado de las instalaciones. Ergo, ni eso se sabe.
Al margen del seguimiento periódico de los acontecimientos relacionados con la contaminación en Jáuregui, desde el gobierno local se transformó en una constante la realización de anuncios de obras para solucionar problemas ambientales en momentos de conflicto. Si no hay protestas, todo sigue en pésimas condiciones. La planta depuradora del barrio San Bernardo es un ejemplo, ya que hoy está totalmente abandonada, en desuso y sin al menos un director de Servicios Sanitarios nombrado que pueda atender a esa falencia. "¿Director? No tenemos director. Desde que se fue la anterior directora no se nombró a nadie. Dependemos de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos", admitió una empleada que cumple horas en la vivienda ubicada dentro de la depuradora.
"Ocurre que cuando las cosas se quieren hacer bien pueden llevar tiempo", dijo hace unas semanas el director de Medio Ambiente. ¿A qué llamará "hacer las cosas bien" cuando hay falencias, errores y falsedades tan grotescos, ante los cuales sólo se anuncian obras que nunca llegan?


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