Cuestionaron al funcionario Sergio Sanfilippo, quien adjudicó los problemas de agua a desentendimientos entre vecinos.
El lunes, el secretario declaró que el municipio destinaba 7 millones de pesos anuales en mantenimiento urbano y provisión de agua para la Meseta, lo que convertía al sector en “el barrio más caro” de la ciudad. También sostuvo que la escasez del vital líquido entre quienes viven allí se debía a que algunos vecinos dividieron sus lotes productivos, aumentando el consumo.
Prezzoli calificó los dichos como “una provocación” y señaló, en lugar de criticar a los vecinos, que el gobierno municipal debe aplicar la ordenanza de emergencia ambiental, que comprendía estudios y trabajos de saneamiento para el barrio.
Recordó que el traslado de las piletas de oxidación ubicadas en la Meseta costó el doble de lo previsto “por propias ineficiencias del Ejecutivo y, a pesar de que generamos herramientas presupuestarias desde el Concejo, no se utilizaron”.
Por su parte, Lamarca planteó que Sanfilippo se excedió en su “incontinencia verbal” y le pidió que acelerara el cumplimiento de la ordenanza 12.298. “Hasta hoy, ni siquiera se conformaron los equipos técnicos que debían informar trimestralmente sobre los avances”, cuestionó.
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