Edificios nuevos, agua reciclada

Edificios nuevos, agua reciclada
La Legislatura de la Ciudad aprobó por amplísima mayoría una ley que contempla la implementación de un sistema de reutilización de aguas de lluvia para limpieza y riego en edificios nuevos.
El pasado 12 de julio la Legislatura porteña aprobó una ley que esta­blece un sistema de recolección de aguas de lluvia para realizar la limpieza de las calles, estacionamientos y riego de jardines en nuevas construcciones.

El proyecto, que fue presentado en mar­zo de 2010 por la legisladora del PRO Ka­rina Spalla y Cristian Ritondo, propone la implementación de un sistema de cañerías pluviales que llenarán tanques de reserva exclusivos, los cuales serán instalados en la planta baja de los inmuebles y estarán conectados a bombas de presurización que elevarán la presión de agua saliente, per­mitiendo una mejor limpieza de la veredas y riego en menor tiempo.

"Este sistema de recolección de agua de lluvia se inscribe en los preceptos del Plan Urbano Ambiental y del modelo territorial, siendo la primera ley que incorpora al Códi­go de Edificación de la Ciudad la sustenta­bilidad ambiental, al tener en consideración la relación entre la capacidad de la reserva y el riesgo hídrico asociado al emplazamiento del inmueble", resalta Spalla.

La ley comprende a todos los inmue­bles nuevos sin importar su uso, con las excepciones de edificios de propiedad horizontal y/o multifamiliar de menos de cuatro plantas; inmuebles cuya superficie sea menor a 200 metros cuadrados cubier­tos y otras exclusiones a determinar por la Autoridad de Aplicación. "Se estima que la implementación de este sistema en su totalidad permitirá un ahorro diario de 300 litros de agua potable por cada inmueble. Además debemos destacar que el sistema es absolutamente abierto desde lo técnico, hecho que permite adecuarlo al diseño de cada proyectista", señala la legisladora.

Spalla aclara que el proyecto está idea­do para su aplicación en edificios nuevos, pero los existentes pueden, en forma vo­luntaria, implementar este sistema. "En este último caso, se extenderán facilidades financieras del Banco Ciudad, para tal eje­cución", dice la diputada.

Este proyecto tomó como inspiración sistemas similares realizados en otras ciu­dades del mundo donde ya funcionan con éxito; entre los principales exponentes en el uso de este sistema se destacan ciuda­des de Cataluña y Galicia, en España.

Recomendaciones de los arquitectos

El Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) participó activamen­te de todas las audiencias públicas e hizo hincapié en adecuar la capacidad de alma­cenamiento de los tanques de reserva de agua de lluvia a la superficie de los terre­nos en donde se realicen las construccio­nes y no a la cantidad de metros cuadrados que los edificios tengan.

"Nuestro Consejo propuso además, re­lacionar la capacidad de dichos tanques de almacenamiento con las precipitaciones pluviales promedio de la ciudad de Buenos Aires. Esta actuación reduce en forma nota­ble la dimensión de los tanques de almace­namiento de aguas de lluvia propuestos en la ley inicial", detallan desde el CPAU.

Además, la entidad recomendó la utili­zación del tanque de ralentización de agua, normativa obligatoria reciente, relacionán­dola con el alma­cenamiento y uso para el fin de lim­piar veredas y regar plantas. Asimismo se aconsejó una amplia campaña de difusión entre la población y en particular entre los encargados de los edificios de la ciudad, con el objetivo de lograr la reducción del uso de agua dulce potable. "Como en otras oportunidades el CPAU aconsejó a las autoridades estable­cer sistemas de incentivos para los edifi­cios que se adhieran voluntariamente al sistema", destacan desde el Consejo.

El costo estimado en esta solución se estima en un 0,2% de la inversión inicial, considerando el caso de un edificio nuevo de unos 1.000 m2.

Como conclusión, la legisladora porte­ña por el PRO sostiene: "Es alentador el apoyo de todos los bloques políticos que recibió el proyecto. La sesión en la que se aprobó contó con la presencia de 51 legis­ladores de los cuales 50 votaron a favor y hubo una sola abstención".

Ahorro de agua

Otra ley que también busca un uso racional y sustentable del agua es la 3.684. Ésta regula la limpieza de veredas y apunta, fundamentalmente, a evitar el despilfarro de agua. "Anuestra entidad le interesa reducir el desperdicio del agua y vuelco de residuos al pluvial para preservar la calidad de los vertidos al Río de la Plata", sostienen fuentes de la Agencia de Protección Ambiental (APRA).

El Suterh, por su parte, adhiere a la iniciativa y suma su experiencia de varios años en la implementación de programas de uso responsable del agua, que incluye la capacitación y, en 2009, la entrega de pistolas de ahorro de agua de corte automático que redujeron la cantidad de agua utilizada para el lavado de veredas. En opinión de Víctor Santa María, "los trabajadores de edificios de todo el país aportamos nuestro esfuerzo para el cuidado efectivo del agua y para generar una conciencia colectiva en toda la sociedad".

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