Los edificios escolares están envueltos en numerosos problemas de infraestructura

Cada uno cuenta con un mapa de riesgo donde se exponen las dificultades que, en algunos casos, requieren una solución inmediata para resguardar de todo peligro a docentes y alumnos. Desde el Consejo aseguran que ninguna escuela está tan mal como para que no se dicten clases.
La situación edilicia de las escuelas juninenses atraviesa por una etapa cuanto menos crítica. En ese diagnóstico coinciden maestros, directores, dirigentes gremiales y autoridades del Consejo Escolar, todos de acuerdo en que la mayoría de los edificios registra, según el caso, desde unas pocas hasta innumerables falencias en su estructura.

En representación de los docentes, las referentes de los sindicatos UDEB y Udocba coincidieron en remarcar que cada centro educativo registra al menos un par de situaciones que resolver.

En tal sentido, Natalia Alderisi delegada organizadora del gremio Udocba (Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires) señaló que las instituciones confeccionan sus respectivos mapas de riesgo, que reflejan cuáles son todos los peligros de la escuela.

“El reclamo es hacia la Dirección de Infraestructura, ya que las cooperadoras de las escuelas hacen lo que pueden y hay muchas a las que no les alcanza para arreglar paredes, techos y baños, entre otros problemas. Donde no son roturas, es la filtración de la humedad, (causa muchas veces de la electrificación de paredes), fallas en la instalación eléctrica, falta de calefacción, baldosas flojas. Se han construido escuelas nuevas pero las antiguas quedaron muy atrás en el mantenimiento”, puntualizó.

En tren de adversidades, Alderisi precisó que “hay cursos con treinta y pico de chicos en un salón y eso afecta la calidad de la educación. Es un problema de varias escuelas”.

Con un tono idéntico de preocupación, María Inés Sequeira, secretaria general de la Unión de Educadores Bonaerenses, detalló que todas las escuelas “tienen problemas de infraestructura en mayor o menor proporción, que son resueltos por sus propias cooperadoras y por el Consejo Escolar en la medida en que las gestiones que se realizan desde ese organismo son satisfechas por la provincia”.

En todas hay un problema

Por su parte, el tesorero del Consejo Escolar de Junín, Alejandro Braga, dio crédito al panorama graficado desde la esfera sindical y hasta se refirió a ejemplos de obsolescencia extrema.

“No hay escuelas que se encuentren declaradas en riesgo de no iniciar. De todas maneras permanentemente demandan refacciones, ampliaciones, que se van zanjando en la medida de lo posible. Lo que se hace en la mayoría de los casos es ir realizando cambios progresivos en base a las demandas según el dinero de los distritos y las prioridades”, dijo Braga.

Según el consejero, hoy por hoy el cuadro más apremiante es el que vive la Escuela Técnica 2 “Patricias Argentinas”, situada en Lebensohn y General Paz. Directamente afirmó que esa entidad “está necesitando un nuevo edificio. El pedido fue hecho en reiteradas oportunidades. Hay un lote en Intendente Ortega y Pringles, que por ordenanza fue cedido por la Municipalidad a la provincia para que se construya en ese lugar la sede del establecimiento. Incluso en esa norma, sancionada en la segunda mitad de 2011, se fijaba un plazo de un año para la ejecución de la obra, que hasta el momento ni siquiera empezó a hacerse. Depende de la provincia”.

“El piso del edificio actual tiene filtraciones y los pisos están hundidos”, reveló. En la actualidad, el distrito juninense ofrece 142 servicios educativos, entre primario y secundario, repartidos en cien inmuebles.

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