Los legisladores que se abstuvieron de acompañar la expropiación de la ex-textil Abraham lamentaron la falta de previsión con que se llevó adelante el proceso y consideraron que la batalla legal impedirá que la Legislatura cuente con un edificio propio.
“Un prudente silencio”
El titular del bloque oficialista confesó haber sido acusado por uno de sus pares de no querer que “Aguilar corte la cinta de un nuevo edificio”, en referencia al presidente de la Legislatura que impulsó desde un principio el proyecto. Sobre esta acusación, que la consideró teñida de intereses políticos y ajenos a cualquier análisis objetivo por las consecuencias legales que podía implicar, decidió llamarse a “un prudente silencio”.
“Todos los diputados queremos el nuevo edificio”, aseguró Sánchez pero cuestionó que “en ese afán y en ese apuro de exhibir un logro en la gestión, no se tomaron todas las puntas y no se cerraron todas las cosas, y por actuar de esa manera es que hoy tenemos con que la Justicia nos dijo ‘hasta acá llegaron muchachos’”, finalizó el legislador.
“Mamarracho inexplicable”
Sobre los calificativos utilizados por el presidente de la Legislatura, expresado a través de las redes sociales, al referirse al fallo del juez Alvarenga como “mamarracho inexplicable”, Sánchez dijo no coincidir con esta apreciación ya que “la manera de cuestionar el fallo es presentarse dentro del expediente”.
Sin embargo aclaró que “es la opinión de nuestro presidente y lo que lamento es que él era uno de los entusiastas impulsores de todo esto y ahora, quizás por un deficiente asesoramiento que tuvo”, se llevaron adelante “la sanción de las dos leyes que hoy están cuestionadas y dieron lugar a la medida cautelar”, finalizó.
Un largo proceso legal
“Considero que va a generar un retraso hasta que esto se resuelva”, dijo otro legislador, Martín Nievas, que anticipó cuales pueden ser los próximos pasos en esta causa, “estoy seguro que la Cámara va a hacer el planteo de apelación con relación a esta medida cautelar y del amparo en si, después tiene la vía recursiva abierta, tiene el Superior Tribunal, puede pasar mucho tiempo y eso puede conspirar contra la construcción del edificio”.


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