EDET dice que la estación no contaminará

EDET dice que la estación no contaminará
La empresa de distribución manifestó que la obra en la Estación Ayacucho es clave para mejorar el servicio eléctrico en el centro. Gerentes de la compañía explicaron que la ampliación de la capacidad del sistema eléctrico debe efectuarse en la planta de la zona en la que se necesita más energía
Será clave para evitar restricciones en el verano. Estará dotada con tecnología de avanzada. No generará contaminación ni efectos nocivos en la salud. Esos son algunos de los argumentos mediante los que EDET (Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán) defendió la obra de distribución que se desarrolla en la Estación Transformadora Ayacucho. La firma está a cargo del financiamiento y construcción de la planta, mientras que la supervisión y administración estará en manos de Transnoa (encargada del transporte de energía en el Noroeste Argentino).

Se trata del emprendimiento que generó revuelo y temor entre los vecinos de barrio Sur y entre dirigentes de la oposición, luego de pasar por el Concejo Deliberante capitalino.

"Queremos trasladar tranquilidad a nuestros clientes respecto de la seguridad y conveniencia de la instalación que se construye. EDET fue, es y será una empresa comprometida con la comunidad", expresó a LA GACETA Günter Hofmann Osorio, gerente general de la firma.

Explicó que la obra surgió como una necesidad ante la mayor demanda que deriva del crecimiento económico en el Gran San Miguel y ante la consecuente saturación del sistema de transporte. "Tucumán registra un crecimiento sostenido en su demanda eléctrica. En 2011 hubo un crecimiento extraordinario. En enero de 2012 se verificó un aumento del consumo interanual del 18%, que duplicó la tasa interanual promedio de los últimos cinco años, la cual ascendía al 7,3%", precisó.

Expresó que en el centro de la ciudad el consumo durante las horas pico supera a la capacidad de alimentación del sistema y que por ello, en situaciones específicas, deben recurrir a restricciones programadas y reducciones de tensión.

Hofmann Osorio afirmó que la obra permitirá incrementar la capacidad de potencia de transformación de alta a media tensión en la ciudad. "Se ubica físicamente en un punto estratégico de abastecimiento de potencia, posibilitando el respaldo de alimentación de las tres estaciones transformadoras con las que se abastece el centro y que actualmente están operando a su máximo nivel admisible", graficó.

La obra había sido proyectada en 2006, pero su concreción estaba demorada. El costo -a valores de hace dos años- sería de $ 27 millones, según trascendió. Sólo habría tres instalaciones en el país con las características tecnológicas de avanzada con la que -según aseguran desde la firma- estará dotada.

El gerente de operaciones, Daniel Nicoloff, en tanto, enumeró los beneficios de la construcción: "cubrirá el crecimiento de la demanda, evitando restricciones en períodos estivales. Posibilitará el desarrollo de nuevos emprendimientos inmobiliarios o comerciales y mejorará la calidad del servicio en el área".

Por qué en ese lugar

Los ejecutivos se explayaron respecto de por qué se radicó la Estación Ayacucho (Ayacucho 266) en el predio del Centro de Distribución del mismo nombre. Reconocieron que se analizaron diversas alternativas de emplazamiento, pero que se concluyó que era la más conveniente. Ocurre que, por el tipo de actividad, se procuró minimizar la interferencia con las instalaciones de otros servicios, como cables de media tensión, tuberías de agua, cloacas o telefonía.

"El emplazamiento de la instalación debe hacerse, inexorablemente, en la zona de demanda", aclaró Hofmann Osorio. Recordó que ese terreno -propiedad de la Provincia- está afectado a ese uso desde hace más de 50 años, cuando fue construido por Agua y Energía.

Tanto Hofmann Osorio como Nicoloff afirmaron que no representa riesgos para la población. Puntualizaron que los transformadores de potencia que se utilizarán emplean aceite mineral como elemento de aislación eléctrica y refrigeración. Remarcaron que la sustancia está libre de PCB. Además, dijeron que cuenta con un sistema de seguridad contra incendios, consistente en anillos rociadores que emulsionan al aceite con agua fraccionada.

Por otro lado, negaron que vayan a generarse ruidos molestos dado que los equipos estarán confinados en una estructura de hormigón y las paredes serán revestidas con paneles especiales de atenuación sonora. Con respecto a los campos eléctricos o magnéticos, afirmaron que son de baja intensidad. "Los comités de expertos de la Organización Mundial de la Salud y del Ministerio de Salud de la Nación concluyeron que los resultados existentes no confirman que la exposición a campos de baja intensidad produzcan consecuencias en la salud", afirmó Nicoloff.

Por último, destacaron que desde afuera la presencia de la estación será imperceptible. En el frente del terreno se hará una pequeña plaza con bancos, canteros y una fuente. Además, se arbolarán las cuadras que rodean el terreno.

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