Edemsa tomará el crédito millonario pero no le dice al Gobierno para qué

Edemsa tomará el crédito millonario pero no le dice al Gobierno para qué
La firma argumenta que es para “obras menores” pero no detalla cuáles. Ya tiene vía libre para pedir 100 millones de pesos
La relación entre el principal concesionario de servicio eléctrico y el Gobierno viene en picada desde hace meses, y los esfuerzos de la administración jaquista para frenar la toma de un crédito millonario resultaron en vano. Esto porque los propietarios de Edemsa ya tienen luz verde para tramitar el préstamo, que se destinará a un “plan menor” de obras que la empresa, parece, no quiere especificar. En el medio, la interna que mantiene el Ministerio de Infraestructura con la conducción del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) le juega en contra al Gobierno, porque no se sabe con qué obras cumplió Edemsa del Plan de Operaciones y Expansión (POE) pactado en junio del año pasado, cuando el Gobierno les autorizó a las eléctricas la posibilidad de aplicar un aumento promedio de 12,9 por ciento en la tarifa.

Los detalles de lo que se hará con ese crédito que pretende tomar la firma y que el Gobierno intentó frenar y no pudo iban a conocerse en una reunión de directorio que se desarrolló el martes a la mañana en la sede de la empresa. En el orden del día se incluyó la posibilidad de especificar qué se haría con esos fondos. Cuando la información llegó al cuarto piso de la Casa de Gobierno, la duda surgió sobre las obras que se contemplarían en ese Plan de Operaciones y Expansión, denominado de “obras menores”. “Se realizarán obras menores pero no sabemos la importancia de ellas”, manifestó una alta fuente del Gobierno que participó en esas reuniones. La pelea por la posibilidad de lograr la autorización para tomar ese crédito, que rondaría los 100 millones de pesos, comenzó en noviembre del año pasado, cuando el círculo íntimo de Célso Jaque instruyó a los tres directores en la firma –Ricardo Reta, Armando Surballe y Daniel Rada– para que frenaran el empréstito que pretendía aprobar el directorio de la firma eléctrica. No dieron su voto y la posibilidad quedó congelada. Este cruce se produjo a fines de setiembre, y en menos de dos meses comenzó una guerra de intereses.

Es más, en noviembre del año pasado, el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, mostró en la Legislatura su quiebre con el Grupo Vila-Manzano, propietario de Edemsa, y hasta los acusó de estar extorsionando a Gobierno. A partir de ese momento se conocieron acusaciones cruzadas y hasta saltó a la luz que la firma mantenía una deuda importante en concepto de impuestos y canon, que comenzó a saldar. Pero ayer se supo que Edemsa logró la autorización del directorio para tomar el crédito y sólo resta decidir con qué entidad se realizará la operatoria. El gran interrogante es qué sucederá si la firma no paga, y para esto sobran ejemplos de lo que sucedió con Obras Sanitarias y las deudas que Aguas y Saneamiento de Mendoza deberá absorber.

LLAMATIVO. El hermetismo que Infraestructura pretende imponerle al caso es llamativo. Es que ese ministerio es el que sabe si la empresa está cumpliendo con las obras a través del POE. Pero el titular de esa cartera, Francisco Paco Pérez, no accedió a dar detalles del tema. Quien tampoco revela detalles del cumplimiento o no del plan de obras es el ente de control. El EPRE parece acéfalo desde que abrió un frente de batalla con Infraestructura y nadie puede confirmar qué obras se realizaron en el primer año en que la firma opera con nuevas tarifas. El nuevo titular para ese organismo ya está decidido, pero, por una cuestión, política aún no fue anunciado (ver aparte).

Según los compromisos asumidos en el 2009, los montos que debería haber invertido Edemsa, la distribuidora que abarca más de 70 por ciento del mercado eléctrico provincial, suman 34.140.158 pesos. Mientas que en el 2010 debía invertir 27.493.463, otros 27.714.190 en el 2011, 24.224.821 en el 2012 y 9.905.000 en el 2013, cuando se necesite una nueva revisión tarifaria. Las pequeñas cooperativas también tenían su plan. Así, la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz se comprometió a invertir 28.659.298 pesos desde el 2009 hasta el 2013; la más grande de las distribuidoras, Edemsa, 123.477.632 pesos; Edestesa, 31.934.869 pesos; la Cooperativa Alto Verde, 3.504.341, y Cecsagal, que administra General Alvear, 723.328 pesos. En total superan los 188 millones de pesos y, según el compromiso asumido hace un año, la inversión deberá ser concretada en plazos que se han fijado hasta el 2013. Entre las obras que se pueden ver en las planillas que forman parte del decreto de aumento están los remplazos de disyuntores, ampliaciones de capacidad de transformación, construcciones de edificios y tendidos.

Elián Japaz, un azul, es el elegido para comandar el EPRE

Los enfrentamientos entre el Ministerio de Infraestructura y el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) salieron a la luz a principios de junio y por eso se decidió llamar a concurso al tercer aspirante para ocupar una banca en el directorio del ente de control de la energía, que se convertirá en la verdadera pata política de Celso Jaque en ese organismo, que hasta ahora le ha sido esquivo. El elegido resultó ser Elián Japaz, hoy presidente del Concejo Deliberante en Maipú, un azul del riñón más íntimo de Adolfo y Alejandro Bermejo. Japaz cuenta con todo el aval del cuarto piso de la Casa de Gobierno y era el presidente de Energía Mendoza Sociedad del Estado (EMSE) al momento de la concesión del servicio, durante la gestión de Arturo Lafalla.

Pero, a pesar de todas las fuerzas que le imprimen en el entorno jaquista para que su pliego sea enviado a la Legislatura, se enfrenta a la resistencia de los hermanos Bermejo, porque si se va del cargo que hoy ocupa, su sucesor será un radical. Se trata del edil Oscar Carón, quien subió un escalón cuando Alejandro Bermejo dejó la presidencia del cuerpo para asumir como intendente, poniendo en ese lugar, precisamente, a Japaz, la ficha que hoy pretende moverse al ente de control. En la pelea participaron otros interesados, como Julio Gallego, presidente de Energía Mendoza durante la última etapa de administración estatal y quien desde hace años ocupa un alto cargo en una de las distribuidoras de mayor importancia: la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz. Otros de los nombres que estuvieron en carrera durante los últimos meses fueron los de Víctor Ibáñez, Abel Albarracín y Gustavo Anonillo. Sin embargo, no ingresaron en la “final”, según trascendió en el cuarto piso de la Casa de Gobierno.

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