Los problemas financieros de Edemsa, la principal distribuidora eléctrica de la provincia, se siguen acumulando. Hoy trascendió que la empresa manejada por Andes Energía (del grupo Vila-Manzano) mantiene una deuda de 102 millones de pesos con la compañía administradora del mercado eléctrico nacional, Cammesa, que - en un caso extremo - hasta podría penalizar a la empresa mendocina con cortes que afectarán directamente a los usuarios.
La situación de Edemsa es similar a la de Edesur, que también mantiene una deuda millonaria con Cammesa. En ese caso, el gobierno nacional intervino designando hace poco más de un mes a un veedor en la empresa que presta servicios de suministro de electricidad en la zona sur de Capital Federal y doce partidos de la provincia de Buenos Aires, para "fiscalizar y controlar todos los actos de administración habitual", según explicó el Ministerio de Planificación en un comunicado.
Edemsa, que atiende a 380 mil usuarios en Mendoza, le informó a Cammesa (manejada por los "camporistas" Juan Manuel Abud y Paula Español) que está gestionando un "financiamiento bancario" para ponerse al día. Y responsabilizó por los atrasos a la falta de una autorización del gobierno nacional para actualizar la tarifa eléctrica.
En este sentido, a fines del mes pasado el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, anunció que "a aquellas provincias que redefinan sus políticas tarifarias, el Estado nacional les descontará subsidios a la generación eléctrica en la misma proporción".
Quien debería autorizar la suba tarifaria es el gobierno mendocino. Pero, como advirtió De Vido, si accede al pedido de Edemsa la provincia se quedará sin el subsidio nacional. Por eso el gobernador Francisco Pérez aseguró el pasado 10 de julio que "por ahora" no habrá un incremento en la boleta de luz.
El problema es reconocido por Andes Energía, quien ya les informó a sus accionistas que no existen "garantías" de Pérez acepte incrementar los valores.
"Una demora en la aplicación de tarifas con aumento podría tener un efecto adverso significativo en los resultados de las operaciones de Edemsa y en su capacidad para pagar el servicio de su deuda financiera", sostiene un documento que llegó a manos de los inversores a comienzos de julio.
En esa misma circular Edemsa admitió que no realizó las inversiones para asegurar un servicio de calidad y culpó por esta situación a la crisis económica del 2001 y la falta de una actualización tarifaria, ya que la última fue en el 2009.



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