Es por una multa aplicada por el EPRE, con respecto a cortes del suministro en 2006. La empresa había apelado ante la Justicia. Se bonificará en las dos próximas facturas, según el consumo.
La medida corresponde al semestre comprendido entre el 1 de febrero y el 31 de julio de 2006. Durante ese lapso, entre el 11 y 12 de julio, un viento Zonda causó cortes que, en ciertas zonas como Las Heras, se extendieron por más de 10 días, un factor que disparó un conflicto entre el ente regulador y la empresa, que consideraba al evento climático un “caso de fuerza mayor”, para fundamentar la improcedencia de la multa.
Apelaciones mediante, el caso terminó en la Justicia provincial, luego de un recurso de alzada interpuesto en disconformidad por Edemsa. Pero el fallo, emitido en marzo último, favoreció al EPRE, con lo que recién ahora la medida queda en firme.
Originalmente, mediante otra resolución de 2006, el castigo totalizaba $ 2.170.549,82 importe que, según el organismo, fue cancelado durante la primera mitad de 2007.
No obstante, al incluirse el concepto “casos de fuerza mayor” que estaba en discusión, el acumulado trepó a casi $ 4,2 millones, cuya diferencia es el ajuste mencionado a reintegrar.
Ahora la distribuidora debe facturar los próximos períodos con la inclusión de lo que tiene que bonificar a cada cuenta, en función de un prorrateo de acuerdo a los consumos.
“Un viento Zonda, de ocurrencia habitual en Mendoza, no puede considerarse de fuerza mayor. Sí lo es todo aquél fenómeno que excede la posibilidad de ser enfrentado, como un huracán, o un sismo fuerte”, argumentan desde el área de Calidad de Servicio del organismo.
Para decidir la pena económica se tiene en cuenta no sólo el número de cortes que sufre el suministro eléctrico en cada período evaluado, sino también la duración de los mismos. De acuerdo al área técnica, Edemsa “superó largamente”, los 9 cortes admitidos y las 11 horas de duración total.
Lo que agrava la magnitud de cada sanción es, como en este caso, sí hubo episodios que pudieron preverse o subsanarse y por el contrario no fue así.
Comparativamente, los importes en cuestión están entre los más elevados que se impusieron en los últimos diez años. Sólo es superado por los 4 millones de pesos/dólares del primer semestre de 2000.
Parámetros y ajustes
En parte por el desmejoramiento de la calidad en la prestación y en parte porque así estaba previsto, desde febrero de 2009 comenzó la llamada segunda etapa de control, al cabo de los diez primeros años de privatización del servicio, con otros indicadores.
¿Qué cambia? Que los parámetros para supervisar la calidad serán más estrictos: en primer lugar, la evaluación que antes era por zonas, ahora se centra en el historial de cada usuario y/o domicilio.
En términos técnicos, además de lo vinculado a las líneas de media tensión, también se pondera la afectación en la baja tensión; además, ya no hay diferencias en los límites entre áreas urbanas y rurales.
Por otra parte, el EPRE consiguió que también la Justicia le diera la derecha en otro aspecto: los valores a considerar para calcular las multas se basan en los horarios de picos de consumo y no en las franjas en las que el costo del kilovatio se ubica en un valle, como pretendía Edemsa. Lo dicho: la bonificaciones deberán empezar a verse en las siguientes facturas.
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