La economía de la salud como herramienta de calidad de vida

La economía de la salud como herramienta de calidad de vida
El jueves comienzan en Mar del Plata las Jornadas Nacionales e Internacionales de dicha especialidad, con unos 350 asistentes. Habrá destacados disertantes.
La economía de la salud es una disciplina que está cobrando cada vez mayor relevancia y tiene por objeto lograr una mayor eficiencia en la inversión en el sistema, de modo de contribuir a la mejor calidad de vida de la población.

A nivel mundial, esta especialidad está creciendo, siendo España el país en el que más se aplica.

En Mar del Plata, el abogado Lautaro Renati, se ha especializado a través de investigaciones y posgrados en el tema, que intenta difundir a través de la cátedra en la universidad Fasta. Jueves y viernes será el representante local que expondrá un poster sobre el tema, en el marco de las 20as. jornadas nacionales y 19 jornadas internacionales de economía de la salud, que se llevarán acabo en el NH Gran Hotel Provincial de nuestra ciudad, bajo la organización de la Asociación de Economía de la Salud (AES).

Esta vez el punto central del debate tendrá que ver con la información, como clave para tomar medidas y políticas más eficientes. Y para debatir sobre el tema habrá especialistas de la talla del ministro de salud de Brasil, José Gómez Temporao, el ex ministro de Salud de Argentina Ginés González García y referentes de la AES de distintos países de Latinoamérica.

"Sobre todo en España se avocan a proyectos de investigación y se trabaja mucho en calidad", indicó Renati, en un diálogo con este medio en el que apuntó la utilidad de la especialidad para mejorar no sólo la calidad de vida, sino un acceso más equitativo a los servicios de salud.

"Nosotros estamos en etapa de trabajar en promoción y prevención, ellos están en una etapa más superadora, en la que la efectividad del gasto se orienta a lograr mejor calidad", comparó.

Tras aclarar que el tema es de importancia tanto a nivel de política empresarial (salud privada) como en políticas públicas (sistema de salud público) notó dos sectores específicos en los que la situación debe mejorar.

"Hay que prestar atención en los dos extremos de la vida, bebés y adultos mayores", aseveró.

En ese marco señaló que "hay un indicador negativo en la alta tasa de incidencia de niños con bajo peso al nacer y es por falta de controles prenatales. Hay que promover conductas saludables para la madre y trabajar mucho en prevención para elevar el número de consultas previas la nacimiento. Eso contribuiría a disminuir la tasa de incidencia de bajo peso al nacer" explicó.

En cuanto a los adultos mayores, entendió que "la expectativa de vida en las últimas dos décadas ha crecido en América Latina -se ha ido de 70,1 a 75,7 años- y hay que tomar en cuenta los costos económicos de la dependencia". Según indicó esto tiene que ver con que mayor expectativa de vida no indica mejor calidad de vida -los requerimientos de atención médica crecen con la edad-, sino que además "en Mar del Plata, por ejemplo crece la cantidad de jubilados y el impacto sanitario que generó la inclusión de los adultos mayores que no tenían sistema previsional, pero no hay soporte físico ni recurso humano para atenderlo". "No alcanzan las camas", ejemplificó.

En ese contexto valoró que "hay políticas sanitarias que van en ese camino -como el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias- que apuntan a promoción y prevención y otras herramientas como la internación domiciliaria, que se está buscando como alternativa a la falta de camas, con una red integral que incluye médicos, enfermeros, kinesiólogos, terapistas ocupacionales, fonoaudiólogos, fisiatras".

"La economía de la salud realiza estudios de costo efectividad, costo beneficios y costo oportunidad, para que cada peso que se invierta tenga un impacto en la calidad de vida de las personas", aseveró, apuntando que no se trata de "ahorrar plata" negando servicio de salud.

Cosas para hacer

Renati consideró que en nuestro país, si bien existe un Plan Médico Obligatorio (PMO) que lista las prácticas que deben ser incluidas sí o sí en las prestaciones, el nomenclador que las regula, que las pondera financieramente, "está totalmente desfasado", por lo que los valores de mercado "superan ampliamente lo que está nomenclado" por lo que aparecen diferenciales y vacíos.

"Creo que en Argentina habría que generar un mapa epidemiológico nacional, para saber cuál es la real demanda de servicios de salud y en base a esa real demanda generar una oferta racional", aseguró. En ese marco indicó que "muchas veces suceden cosas como los subsidios cruzados en el cual en lugar de recurrir a su financiador natural por una cuestión de accesibilidad o de demora en los turnos, las personas recurren a salas municipales o al hospital interzonal y aunque se denuncie la obra social, el trámite burocrático para recuperar esas prácticas es muy engorroso".

También ocurre "que partidas quedan sujetadas por programas financiados por los estados provincial y nacional que se concentran en una misma provincia o región", quedando otros sectores sin acceso. "Eso también tiene que ver con la información", indicó.

En ese contexto continuó: "En Mar del Plata, en 200 metros lineales hay 3 tomógrafos y 3 resonadores cuando hay indicadores de tasas de uso estandarizadas y homologadas a nivel internacional que hablan de un resonador o un tomógrafo por cantidad de habitantes". Eso es porque "en Argentina no existe un ente regulador federal de equipamiento de tecnología médica, que habilite, que de pautas de lo que se necesita", indicó.

Asimismo reconoció que "en el exterior hay muchos grupos que consideran que la economía debería incluirse en la currícula regular de las ciencias biomédicas, porque todos los especialistas en salud en algún momento van a tener que tomar determinaciones de índole financiero", agregando que "la economía es totalmente transversal".

En cuanto a lo local, entendió también que si bien se están haciendo muchas cosas "por ejemplo en el hospital Interzonal, que es provincial" debería encontrarse la forma de generar un sistema de contraturnos en la tarde, por ejemplo en cirugía, tendiendo a una actividad de por lo menos de 16 horas, para que haya capacidad y no infraestructura ociosa".

Estas y otra gran cantidad de propuestas pueden surgir de los análisis económicos de los sistemas de salud y son parte de las cuestiones que se expondrán, en los próximos días en la ciudad

Comentá la nota