Ayer se registró un precio récord de la soja, pero el Gobierno nacional decidió profundizar la política de ajuste. Ya no se podrán comprar dólares para ahorrar y temen una corrida bancaria por las nuevas disposiciones del Banco Central.
Lejos de saber aprovechar este precio excepcional del commodity, para obtener los recursos que permitan desarrollar el país y darle valor agregado a la economía, el Gobierno profundiza las políticas de ajuste. Concretamente, ayer el Banco Central (BCRA) blanqueó que ya no se podrá comprar dólares para ahorrar y, además, puso en marcha una polémica normativa para que los bancos privados den créditos a pymes, lo que tuvo el fecto contrario.
Toda esta situación es producto de que el Gobierno necesita hacerse de gran parte de los dólares del mercado para pagar la fraudulenta deuda externa, política que se complementa con las trabas a las importaciones y los cepos a la exportaciones de otros productos estratégicos como la carne (cada vez son más los frigoríficos que cierran en nuestro país) y el trigo.
“Me parece muy desacertado (el cepo a la compra de dólares), ya que puede generar un poco más de miedo en la población. En los hechos ya existía una prohibición. Lo que el banco oficializó es que no vende más, pero, si usted quiere, puede pagarlo en el paralelo”, indicó a Hoy José Luis Espert, director de la consultora macroeconómica Espert & Asociados. Además sostuvo que más allá de que esta medida ayude a que el BCRA pierda menos reservas, el costo es “elevado”, ya que se puede generar “una mayor tensión en el mercado paralelo o una profundización del proceso recesivo”.
Cabe recordar que la normativa que deroga la compra de dólares con fines de atesoramiento permite la adquisición de divisas con fines de turismo, adquisición de mercaderías, pagos de obligaciones en moneda extranjera, entre otros, previa autorización de la AFIP.
Sin duda, los perfiles asumidos por el Gobierno nacional en lo que hace a políticas económicas deja mucho que desear. En ese marco, parece ingenuo que se evalúe que la banca privada pueda llegar a ocupar un rol protagónico en la recuperación de la producción. En ese sentido, no se puede pensar en un cambio estructural si no se estipula al corto plazo gravar la renta financiuera.
Los créditos y las consecuencias a corto plazo
La disposición anunciada el miércoles por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que exige a a los bancos privados entregar créditos productivos por hasta un 5 por ciento de sus depósitos privados a una tasa de interés fija y a un plazo mínimo de tres años podría generar importantes afecciones económicas en el corto plazo.
Que el Gobierno obligue a cumplir con un interés del 15%, porcentaje menor al otorgado para plazos fijos, implica que las entidades financieras ajusten sus números en lo que hace a la retribución que se les da a los ahorristas, generando un alejamiento en masa por parte de éstos.
“Si esto llegara a llevarse a la práctica, los bancos van a empezar a pagar menos por los depósitos o empezarán a cobrar más por servicios a otro tomador de créditos. Esto por algún lado se va a ajustar”, aseguró Espert.
Economistas cuestionaron el anuncio presidencial
La norma del Banco Central que obliga a las principales entidades financieras a orientar hasta un 5 por ciento de sus depósitos privados a créditos para el sector productivo a una tasa menor a la inflación real generó escepticismo entre los economistas, que advirtieron que la medida podría “encarecer” el costo de otras líneas de préstamos y “alejar” a los depositantes. El economista Aldo Abram consideró que “si el gobierno le comienza a manejar la cartera de créditos, lo único que va a hacer es que la gente se aleje de los bancos y haya menos crédito”. El analista aseguró que “cuando la gente elige un banco para depositar sus ahorros, le confía la administración de sus recursos”.
'”A lo largo de nuestra historia los gobiernos se dedicaron a usar al sistema financiero y sus recursos como instrumentos de política económica, lo cual alejó mas a la gente de los bancos”, resaltó el especialista.
Por su parte, el exgerente del Banco Central, Hernán Lacunza, aseveró que el monto total de 15 mil millones de pesos “en principio, no es tan significativo”. No obstante, dijo que “ese subsidio implícito lo van a tener que cubrir los bancos privados, y lo que pasa es que detrás de ellos están los depositantes, que en algún momento se pueden preguntar cómo el banco está orientando sus ahorros”.
Se desplomaron los papeles bancarios
Los papeles bancarios se desplomaron ayer en la Bolsa de Comercio porteña, donde registraron pérdidas de hasta un 7,3 por ciento, debido a la obligación de las entidades financieras de dar créditos productivos a tasas de interés negativas.
El nuevo régimen ordena a los bancos privados aprobar antes del 31 de diciembre de 2012 créditos por hasta un 5 por ciento de sus depósitos en pesos, estimados en unos 310.000 millones al 22 de junio último, según información difundida el último viernes por el Banco Central.
Las mayores caídas se registraron en los papeles financieros que integran el panel líder de la Bolsa de Comercio porteña: Banco Macro cedió un 7,3 por ciento, Grupo Financiero Galicia perdió un 5,47 por ciento y Banco Francés cedió un 5,03 por ciento.
Las mermas se extendieron al panel general, donde Banco Santander cayó un 3,37 por ciento y Banco Hipotecario descendió un 1,64 por ciento.
La construcción será desfavorable en el segundo semestre
El sector de la construcción y el mercado inmobiliario enfrentaron en el primer semestre del año un escenario “manifiestamente desfavorable” que se “extendería” a la segunda mitad de 2012, según estimó un informe de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).
“Está claro que durante 2012 la economía argentina ingresó en una fase de desaceleración del nivel de actividad, de lo cual estos sectores no podrían encontrarse exentos. En el caso de los servicios para la construcción, tanto la demanda privada como pública mostraron un más lento crecimiento”, señaló.
El informe destacó que la actividad de la construcción en el primer cuatrimestre del año verificó “un comportamiento bastante irregular (se alternaron tasas de crecimiento mensuales negativas y positivas) que reflejó un aplanamiento para la creciente tendencia registrada a lo largo de 2011”.
Además, sostuvo que en el caso del mercado inmobiliario se sumó el impacto de las mayores restricciones en la compra de dólares, lo cual “le restó liquidez al mercado en su típica moneda de cambio”.
El estudio indicó también que “a partir del cuarto trimestre de 2011 y hasta el primer trimestre de 2012 el crecimiento del PBI Construcción fue menor al registrado en el PBI total de la economía”.



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