Si tu hij@ se llevó materias, hacerlas preparar con profesor particular cuesta, en promedio, 500 pesos cada una.
Economía, otra materia que se va a marzo
Tener hijos en la adolescencia no es materia fácil. A las rebeldías y reacciones temperamentales propias de la edad, suelen sumarse trajines con el estudio que, en verano, desdibujan el verdadero sentido de las vacaciones –”descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios”, según la Real Academia Española–.
Si su hij@ se llevó muchas materias, los últimos meses del año han de haber sido moviditos y bastante “saladitos”, porque no es nada económico hacerlos preparar para que rindan las materias que no pudieron levantar en el transcurso del año lectivo. Ni hablar si tienen que volver a las clases particulares de cara a febrero, segunda chance para aprobar las materias antes de que pasen a ser previas, y si la familia tiene que coordinar la fecha de las vacaciones para que no se pise con los días de estudio y/o examen del escolar.
Habrá motivos de tipo morales para pedirle a los hij@s que estudien durante el año, que se esfuercen por no reprobar tantas materias, que traten de tener (y dejar tener al resto) un verano en paz. Pero también habrá motivos económicos para insistirles en que pongan todas sus energías en el estudio.
Según las consultas de este diario, la preparación particular de una materia cuesta entre 300 y 750 pesos. “En ese combo entran 10 clases de una hora y media, que es más o menos lo que necesita un alumno para aprender, aunque hay algunos que demoran más y otros que demoran menos”, explica Eugenia, profesora particular de historia y geografía, dos de las asignaturas más demandadas para enseñanza particular. Ella cobra entre 700 y 750 pesos por materia. “Uno de mis secretos para que les vaya mejor es pedirles las carpetas, y enseñarles la materia como se la han enseñado en el colegio y no como lo haría yo, porque cada profe tiene maneras distintas de enseñar”, confiesa.
En tanto, Valeria, que tiene una academia en barrio Villa Cabrera, cuenta que por 450 pesos allí preparan una materia completa, de acuerdo con el programa de estudios del colegio que corresponda. “Nos manejamos con programas, y en general lleva un mes preparar cada materia, unas 12 clases, pero lo vamos viendo de acuerdo a las necesidades del alumno porque los cálculos no son tan exactos”, asegura. “Les veo la carpeta y me doy cuenta cuál es la necesidad de cada uno, hay algunos que pueden tener clases compartidas y otros que necesitan clases individuales, sobre todo en los primeros años del secundario”, explica.
En la academia preparan en inglés, lengua, matemática, física, química, historia, y también las materias de gestión administrativa (contables). Si al alumno le fue mal en diciembre, para febrero seguramente organizarán la preparación “por clases”, en función de los contenidos que sean necesarios reforzar. “También hacemos precio por cantidad de materias”, cuenta Valeria.
Otra maestra consultada fue Karen, quien afirmó que el costo y las horas dependen claramente del estado del alumno en relación a la materia. “Lo primero que hacemos es evaluar en qué estado está el alumno, decirle a los papás si el chico tiene posibilidades o no de aprobar la materia”, relata. En general, una materia completa la están cobrando 300 pesos.
Una tendencia que crece. Las profesoras consultadas coinciden en que cada vez hay más chicos que se llevan materias a rendir, al tiempo que parece también que los alumnos se llevan cada vez más materias. Y, aunque suene a trabalenguas, se trata de una realidad que atraviesa niveles socioeconómicos de lo más variados. “Hasta 2009, antes del cambio en el plan de estudios, era aterrador el número de chicos que se llevaban materias. Ahora ha mejorado un poco, pero tampoco la pavada”, asegura Eugenia, quien además da clases en cinco escuelas secundarias, tanto públicas como privadas. La maestra asegura que el último año “ha bajado mucho la cantidad de chicos que reprueban materias” aunque hay “muchísimos que arrastran previas”.
Por su parte, Karen considera que los adolescentes tienen dificultades “para interpretar”. “Creo que el gran problema es que los chicos no saben leer”, dice, haciendo referencia a las dificultades para comprender lo que leen.
Asimismo, Valeria tiene la impresión de que el año pasado fueron más los jóvenes que aprobaron materias en diciembre. “Han aprobado mucho más que otros años en ese turno, antes era impresionante, muchísimos rendían mal en diciembre”, evalúa, mientras comparte la impresión de que hay más alumnos con materias reprobadas y alumnos con más cantidad de materias para rendir en los últimos años.
Desembolso. Si tu hij@ se llevó 10 materias, prepararlas (a todas con particular) te saldrá en promedio, 5.000 pesos. Y, de ser así, economía será otra materia que quedará para marzo.
Comentá la nota