Las ventas de autos, inmuebles y la construcción crecen menos que con respecto al 2011.
"En general, observamos que la actividad económica se encuentra en un nivel alto, pero su tendencia de crecimiento tiene un ritmo significativamente menor al de seis meses atrás", comentó el economista jefe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca-Argentina (CREEBBA), Juan Esandi.
Para el CREEBBA, algunos de los indicadores que sustentan la hipótesis de debilitamiento en la actividad económica de la ciudad son, entre otros, el menor crecimiento en las compras de bienes durables, como autos e inmuebles, y el de la construcción.
Así, los patentamientos de vehículos en Bahía Blanca, de acuerdo con datos ofrecidos por la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad Automotor (DNRPA) para el primer trimestre de este año, llegó a 2.086 unidades, cifra que creció a razón del 7,58% en un año, bastante por debajo del 24,13% exhibido para el mismo período, pero de 2011.
Pese a ello, si se compara lo ocurrido en marzo de 2012 e igual mes del año anterior, los concesionarios cerraron un mes para festejar, habida cuenta de que sus ventas --medidas en cantidad de unidades-- aumentaron un 30,86%.
Siguiendo con los bienes durables, la estimación de costos del metro cuadrado construido para una vivienda multifamiliar, que elabora la publicación especializada "Obras y Protagonistas ", se actualizó, a valor dólar, un 11,11% entre abril de este año e igual mes de 2011, mientras que entre diciembre del año pasado y diciembre de 2010, la suba en moneda dura superó el 13,50%.
"El mercado está más retraído. Del lado de la oferta, hay mucho estudio y análisis que no se materializa en proyectos constructivos concretos. Prueba de ello es que los pequeños contratistas se vuelcan a tareas de menor envergadura, como reformas o arreglos, para paliar esta falta de nuevos desarrollos", explicó Ricardo Kloster, director de "Obras".
En tanto, la demanda de propiedades tampoco asoma con fortaleza en un mercado donde el crédito hipotecario sigue siendo el gran ausente.
"El `corralito` cambiario de noviembre del año pasado nos perjudicó, al tiempo que los ahorros propios para comprar propiedades exhiben un cierto agotamiento. En un escenario ideal, la aparición del crédito hipotecario nos vendría muy bien", se sinceró Daniel Quintana, de Quintana Propiedades.
Del lado de los insumos para la construcción, las ventas también aminoraron su importante escalada alcista de 2011.
"Nuestra facturación creció entre enero de este año e igual mes de 2011 un 25%, para, un mes después, desacelerarse bruscamente hasta el 4%. Más allá de que el primer bimestre suele ser estacionalmente bajo, a lo que no puede dejar de agregarse la retracción en la actividad por la gran cantidad de feriados, es evidente que hay una desaceleración", alertó el directivo de Codimat, Alberto Delmont.
Según Delmont, en términos de unidades vendidas "los despachos de cemento decayeron alrededor del 10% con respecto al primer cuatrimestre de 2011, mientras que las ventas de productos siderometalúrgicos, que explican el 50% de nuestra facturación, cedieron 12% en el mismo período".
Con poco aceite . Un sector privado agobiado por las subas de costos, falta de insumos y crédito, a lo que debe agregarse el impacto de la sequía en el sector agropecuario regional, otro de los impulsores de la economía bahiense, no posee hoy el vigor de un año atrás para sostener la expansión del nivel de actividad.
En este contexto, la inversión pública sería el salvavidas indicado para reanimar la demanda.
Pero este no sería, al menos por ahora, el escenario esperado. "Los grandes proyectos públicos para Bahía Blanca están parados, como por ejemplo, las 2.000 viviendas del Plan Federal, algo que se repite en otras localidades de la zona", admitió Delmont.
"Se observa un freno de la obra pública y un menor ritmo de transferencias a los municipios, tanto del gobierno nacional como el provincial, por el deterioro financiero de éstos últimos", dijo Esandi para finalizar.
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