Los ajustes lanzados por el Ministerio de Economía de la Nación ayer tendrán un sensible impacto en la economía nacional y cordobesa, debido a que ese dinero que los trabajadores dejarán de tributar seguramente se destinarán al consumo.
“Córdoba representa aproximadamente un 6,5% de la masa salarial formal del país, de modo que es de esperar que la suba del mínimo no imponible de ganancias aumente los ingresos netos de las familias cordobesas, en torno a $ 207 millones en el año (el efecto se verificará durante 12 meses), que podrán volcarse al consumo o ahorro”, explicó el vicepresidente del Ieral de Fundación Mediterránea, Marcelo Capello.
Sin embargo, puntualizó que “a su vez la medida afectará los recursos que recibe la Provincia de Córdoba a través de la coparticipación del Impuesto a las Ganancias. Por está vía Córdoba dejará de recibir aproximadamente un 6,3% del costo fiscal total de la medida, o sea alrededor de $ 200 millones, que dejarán de gastarse en obras u otros gastos del Estado provincial o municipal”. “En otras palabras, la medida impositiva para Córdoba significará un traspaso de recursos del sector público al privado, pero el movimiento de dinero en la provincia, en términos netos, no sufrirá cambios importantes”, resumió Capello.
Por su parte, el titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Nadín Argañaraz, estimó que “sobre $ 3.200 millones anuales el gobierno de Córdoba resignaría de manera directa unos $ 100 millones”. En cuanto a lo que podría volcarse al consumo, proyectó que “suponiendo que la estructura de remuneraciones de los cordobeses en un 8%, eso significaría que a los bolsillos de los cordobeses volverían $ 260 millones”. “Si todo eso fuera a consumo, el gobierno provincial recuperaría una parte por Ingresos Brutos, la Nación otra por Ganancias, IVA y otros impuestos, y los municipios parte por recaudación de tasa de comercio e industria”, finalizó Argañaraz.
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