Una economía alternativa que continúa dando frutos en la ciudad

Una economía alternativa que continúa dando frutos en la ciudad
Ubicada en el predio de la vieja Estación de Trenes, la feria cuenta con un notable movimiento que comienza a las 8.00 y se extiende hasta avanzada la tarde, siempre los sábados y domingos, lugar de venta que los pequeños productores de nuestra región encuentran propicio para acercar sus productos a la comunidad nicoleña. Se trata de una economía alternativa que supo instalarse y mantenerse en el tiempo.
El pasado fin de semana la Feria Franca de San Nicolás cumplió sus dos primeros años de existencia. Aniversario que las autoridades locales celebraron junto a los productores, comerciantes de distintos rubros y artesanos que allí ofrecen cada sábado y domingo sus productos.

Ubicada en el predio de la vieja Estación de Trenes, la feria cuenta con un notable movimiento que comienza a las 8.00 y se extiende hasta avanzada la tarde, siempre los sábados y domingos, lugar de venta que los pequeños productores de nuestra región encuentran propicio para acercar sus productos a la comunidad nicoleña.

Se trata de una economía alternativa que supo instalarse y mantenerse en el tiempo, tanto sea por los puestistas que allí trabajan como por la gente que convoca. Esto teniendo en cuenta que la cantidad de puestistas fue aumentando con los años y saben regenerarse en cuanto a la oferta. Y los consumidores, más allá de la curiosidad que pudo haber en un primer momento sobre la funcionalidad de la feria, continúan hoy transitando el lugar, encontrando muchas veces aquello que buscan.

Variedades y gustos

Basada en un convenio entre la Municipalidad y la Cooperativa Frutihortícola de San Nicolás, al día de hoy la feria nuclea directa e indirectamente a más de 50 pequeños productores y microemprendedores de la economía familiar que encuentran, gracias a ello, un trabajo e ingreso tan necesario para la correcta sustentación de los hogares.

Ni bien uno se acerca al predio ya comienza a observar movimiento entre los bultos de verduras de hoja y cajones de frutas de estación alrededor de los cuales se forman largas colas de gente que espera.

Pero, aunque son generalmente las más requeridas, no sólo hay frutas y verduras. La variedad de productos comprende además plantas, especias, conservas, quesería, embutidos, vinería, dulces, panadería y pastelería, artesanías y ropa, entre otras cosas.

Conforma así un mercado que puede suplir unas cuantas necesidades de los consumidores, convirtiéndose en un canal de comercialización que permite mejorar los ingresos de las familias.

Oferta y demanda

La mayoría de los puestistas participan en la Feria Franca local casi desde sus inicios, allá por septiembre de 2008, y se manifiestan conformes con la movilidad comercial que genera. “Siempre viene gente, todos los fines de semana se van renovando”, dijo a EL NORTE Miguel, vendedor de plantas, mientras entregaba una venta y no dejaban de consultarlo por los precios de las flores veraniegas.

“La gente viene a comprar y aprovecha que acá encuentra variedad de productos. El negocio se mueve y eso hace que la población nos conozca más por estar acá”, declaró.

Por otra parte, al frente de uno de los puestos de frutas y verduras se encontraba ayer Pascual Gutiérrez, quien además de vender en forma directa sus productos es el Presidente de la Cooperativa Frutihortícola local. “La gente elige la feria para comprar, sábado y domingo es infaltable”, aseguró.

Sostuvo que no trabajan con empleados sino que son los mismos productores los que atienden al público y hacen las ventas. Y, comparando con su situación anterior al emprendimiento de la feria, reconoció que se trata de una economía alternativa que les permite una mayor llegada a la gente por lo que las ventas se agilizan.

A través del convenio firmado entre la Cooperativa Frutihortícola y el Municipio, los puestistas utilizan el predio sin costo alguno, aunque sí colaboran con la Cooperativa para cubrir los gastos de alumbrado, la construcción de los techos de los puestos y su mantenimiento.

Clientes

La convocatoria que tiene la feria es visible, siendo que la llegada de los nicoleños al predio comienza desde muy temprano para poder tener alcance a las verduras más frescas. Desde su inicio la gente no dejó de tenerla en cuenta a la hora de comprar alimentos, comparar precios y calidad de productos. Según los puestistas merma la demanda durante enero y febrero, siendo éstos los meses en que la gente sale más de la ciudad por el período estival, y también los días de lluvia por estar situados los puestos al aire libre.

Es evidente que muchas de las personas que llegan al lugar encuentran calidad, frescura de productos o mejores precios, según sea el caso, porque persisten en su visita al lugar. Sin embargo, no todos opinan lo mismo. Algunos comentaron ayer a este medio que no veían “gran calidad excepto en las verduras de hoja” y que los precios estaban muy parejos respecto de los comercios del centro. “La única que está a buen precio es la frutilla”, indicó una señora. Datos que también habrá que tener en cuenta.

Sin dudas, ir temprano, elegir los productos más frescos y buscar el mejor precio son las claves para una buena compra, lo que permitirá beneficiar tanto al cliente como al vendedor y sus respectivas familias.

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