Desde el oficialismo pidieron a los concejales que no hablen con los medios sobre el tema luego de las repercusiones suscitadas por el proyecto que autoriza la ampliación de una planta en Luis Guillón, sancionado por el Concejo Deliberante. La iniciativa se aprobó sobre tablas, sin pasar por comisión. La oposición había señalado que al expediente le falta documentación, un estudio de impacto ambiental y la recategorización que debe otorgar la Provincia.
Las derivaciones de ese caso, que según ediles opositores encierra algunas desprolijidades que ponen en cuestión la procedencia del permiso otorgado, son aún más importantes en tanto involucra a uno de los más importantes productores de medicamentos de la Argentina.
Quienes critican el proyecto sancionado el jueves último se quejan no sólo de la decisión de aprobarlo sobre tablas, es decir en cuestión de horas y sin estudio previo en las comisiones correspondientes, sino también de falencias en cuanto a la documentación que debía contener el expediente.
Según indicó uno de los concejales que votaron en contra de la medida, en el proyecto de expansión del laboratorio faltan certificados de aptitud ambiental, incumplimiento que consta en el expediente y fue señalado además por las mismas oficinas de control del Ejecutivo municipal cuando tomaron vista del trámite.
La misma fuente aseguró que, tanto desde la Jefatura de Inspección General local como de la Subsecretaría de Medio Ambiente del distrito, a través de su titular Lautaro Lorenzo, observaron carencia de documentación, ausente también en la carpeta original de la planta de Roemmers, que se levanta en Luis Guillón.
Voces de la oposición remarcaron que para proceder a la ampliación, primero la empresa debe cumplir con lo estipulado en la ley provincial 11.459, es decir que debe obtener la recategorización de la planta de acuerdo a su potencial de contaminación, una certificación que emite la Secretaría de Política Ambiental bonaerense.
Sumado a lo anterior, los concejales opositores también cuestionaron que el proyecto cumpla con la normativa vigente sobre los parámetros de altura y el cerco perimetral de la obra, que, según plantearon, no se encuentran definidas en los planos de la expansión. Desde el mismo sector resaltan que esta deficiencia fue señalada además por la Secretaría de Obras Publicas.
Todas esas observaciones en relación a una empresa como Roemmers, de fuertes vínculos con el Ejecutivo, hechas públicas por los medios, llevó al oficialismo a llamarse a silencio y a procurar que ningún concejal opinara sobre el tema a fin de quitarlo de la discusión pública.
Por caso, ayer mismo Info Región había acordado una entrevista con un edil del oficialismo que había manifestado su interés de responder a las críticas opositoras, pero fue suspendida por él mismo antes incluso de que el área de prensa, mediante un llamado telefónico, pidiera respetar el silencio autoimpuesto por el oficialismo en torno al tema.

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