La concejala de Esteban Echeverría por el bloque del ARI- Coalición Cívica criticó la decisión del Concejo Deliberante de aprobar la zonificación de una parcela en Monte Grande que habilita a la cadena de hipermercados COTO a instalar una planta de faena y trozado de pollo.
La concejala de Esteban Echeverría por el bloque del ARI- Coalición Cívica, Patricia Gramajo, criticó la decisión del Concejo Deliberante de aprobar la zonificación de una parcela en Monte Grande que habilita a la cadena de hipermercados COTO a instalar una planta de faena y trozado de pollo al lado del centro de distribución que la firma posee en el distrito y recalcó que “el proyecto carecía totalmente de la documentación necesaria”.
“Más allá de no estar de acuerdo o no, lo que quería es que se trabaje el tema con seriedad. El expediente no pasó por ACUMAR, no tiene hecho el estudio de impacto ambiental, nada. Pasó de la Secretaría de Obras Públicas local a Inspección General y de ahí al Concejo sin pasar por la Provincia”, criticó Gramajo en diálogo con Info Región.
El Concejo aprobó el martes por mayoría la zonificación que permite a COTO instalar el frigorífico de 645 metros cuadrados que tiene planeado construir desde 2003 y en donde se prevé matar 144 mil pollos por día utilizando un millón de litros de agua por jornada en la parcela 709b, sobre la calle Los Andes.
“La empresa envió un proyecto de trabajo, que especifica el lugar dónde se va a instalar la planta y cómo van hacer el trabajo pero yo quería que se estudie el tema y que si se tenía que sacar por lo menos se haga con la documentación adecuada”, se quejó Gramajo al respecto.
En ese sentido, criticó al titular de Unión Peronista, Ramón Vallejo, que, según admitió él mismo, en principio estaba en contra del proyecto pero cambió de opinión en la reunión de Labor Parlamentaria.
“Dijo que si los oficialistas aprobaban el proyecto los iba a escrachar como a él lo habían escrachado por la zonificación de la Laguna de Rocha. Él dijo que lo iba a decir en recinto pero cambió de opinión con el argumento de los 400 puestos de trabajo, cuando esos puestos eran los mismos al principio de la Labor”, indicó
Así, señaló que “pudo haber algún tipo de presión del Departamento Ejecutivo” aunque ratificó sus dichos en la sesión cuando subrayó que “queda claro que algunos votan con el bolsillo”.
“No puedo probar nada pero estoy segura de que algo pasó. A mi nadie me cambia el voto por un apriete”, castigo.
Además, también apuntó contra el edil de Unión PRO Fernando Sousa quien indicó que, a pesar de “el impacto visual, oloroso y ambiental” había que darle el visto bueno a la rebonificación.
“Es una chantada lo que dijo. Admite todo lo malo, que el frigorífico va a contaminar pero igual lo vota. No estoy en contra de los puestos del trabajo pero lo que dijo es increíble”, concluyó Gramajo.
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