El titular de la Afip explicó que el vicepresidente y ex ministro de Economía sólo respondió a una consulta respecto de la continuidad de la empresa calcográfica.
El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), Ricardo Echegaray, dijo
que “no fue” el entonces ministro de Economía y actual vicepresidente, Amado Boudou, quien
gestionó ni pidió el levantamiento de la quiebra de la calcográfica Ciccone en 2010.
Echegaray destacó que “Ciccone Calcográfica solicitó el levantamiento de la quiebra al juez
(Javier) Cosentino, que seguidamente lo dispuso”. Boudou “no pidió la quiebra
porque no está entre sus facultades; ni pidió el levantamiento porque es atribución de un juez; y no
gestionó nada particular, sino que evacuó una consulta”, dijo Echegaray en conferencia de prensa.
Afirmó que “la quiebra de Ciccone fue declarada el 15 de julio de 2010 por el juez Cosentino, a pedido
de la Afip, por incumplimientos de pagos (impositivos) de vieja data” y explicó que una vez declarada
la quiebra, la Afip recibió una nota “de Ciccone manifestando su intención de solicitar al juzgado el
levantamiento de la quiebra, con el compromiso de asumir la deuda y proceder a cancelarla. Y el 3 de
setiembre de 2010, el juez levantó la quiebra”. Añadió que con la quiebra levantada
“el 14 de octubre de 2010, Ciccone pidió (a la Afip) una quita de intereses, multas y
honorarios, y solicitó un plan de facilidades de pagos” de su deuda. Precisó que “ante el pedido de
Ciccone de que le conceda más de lo que permite la Ley, se hizo una consulta al Ministerio de Economía” y esa cartera permitió la continuidadde la empresa, “en sintonía
con lo que ha sido siempre un objetivo claro del obierno de mantener fuentes de trabajo”, remarcó
y subrayó que “no hubo quita” para Ciccone. Sin embargo, puso de relieve
que “hubo una demora en este caso para comenzar a cobrar una vez levantada la quiebra, porque el
juez, junto con el síndico interviniente, habían resuelto alquilar los equipos de Ciccone a la firma
Boldt, en lo que fue una decisión equivocada”. Explicó que “se trató de una
decisión equivocada, porque Boldt estaba denunciada penalmentepor evasión impositiva,
emisión de facturas truchas, falsificación de documento público y de sellos de la Afip, y simulación
dolosa de pago”. “Nosotros le pedimos al juez que le devuelva los equipos a Ciccone,
porque si no era imposible que retomara la actividad y pudiera hacer frente a los compromisos
asumidos con el fisco”, indicó finalmente Echegaray.


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