Santiago Montoya volvió al gobierno de Daniel Scioli para asumir como presidente del Grupo Banco Provincia. Pese a que dice que lo habían echado "como a un perro", volvió tras pactar con Néstor Kirchner un espacio para dar pelea interna dentro del Partido Justicialista.
El ex recaudador se había visto forzado a dejar la dirección de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (ARBA), poco antes de las elecciones de 2009, por negarse a postularse para una candidatura testimonial. Ahora vuelve con aspiración política de competir en 2011.
Las gestiones que lo depositaron nuevamente en la administración provincial incluyeron casi tres semanas de febriles negociaciones, varias reuniones con Scioli y, al menos, un encuentro con Néstor Kirchner, comprometido personalmente en la estrategia de sumar díscolos.
Montoya venía militando en el sector liderado por el intendente de Tigre, Sergio Massa, y no abandonará del todo ese espacio. Sobre todo luego de que Kirchner le prometió "flexibilidad y debate interno" en el PJ.
-¿Recompuso su vínculo con Kirchner?
-Yo no recompuse el vínculo porque nunca lo había tenido. Lo conocí a Kirchner en noviembre del año pasado. Mi planteo fue que hubiera una postura más flexible dentro del PJ para intentar estar contenido dentro del partido. Luego tuve un almuerzo con Massa y otros dirigentes y le llevamos la propuesta de mantener nuestras divergencias y aún así manejarnos en el seno del PJ. El me dijo "bueno, está bien". Las condiciones para la flexibilidad están dadas. Jamás me pidió que yo repudie mis posiciones del pasado. Sigo siendo el mismo. Se han flexibilizado las condiciones y yo me siento más cómodo.
-¿Cuándo fue la última vez que vio a Kirchner?
-Hace tres semanas. Ese diálogo me aseguró flexibilidad. Quiero mantenerme dentro del PJ. Yo tuve proposiciones de casi todo el arco opositor para colaborar y nunca me tenté. He tomado una decisión de trabajar con Scioli. Dentro del PJ mi espacio político es con Scioli. Me invitó a planificar juntos el futuro de la provincia y me aseguró que dentro del PJ la flexibilidad es razonable.
-Usted también había disentido de Alberto Pérez, ¿cómo será la convivencia?
-No me acuerdo haber tenido una discusión con él. No creo que haya quiebre con mis compañeros de gabinete. Mi coincidencia fundamental con Kirchner es que yo creo que debe darse un proceso interno dentro del PJ y que el PJ debe ir unido a 2011. Y se debe llevar adelante el proceso interno con todos los sectores.
-¿El debate implica elecciones internas?
-Yo entiendo que estamos hablando de internas del justicialismo. Las condiciones podrían estar dadas... Yo escucho un reclamo de garantías en relación con la elección interna. Las garantías se pueden lograr. Debería agotarse una discusión para que haya una interna. Los que no van a la interna pero no piden las garantías en realidad pierden.
-¿Aspira a un cargo en 2011?
-Nadie definió a qué se va a presentar en 2011. Yo reafirmo mi vocación política. Mi incorporación al gobierno no significa resignar mis expectativas políticas.
-¿Por qué no lo convenció ser ministro de Seguridad?
-Los problemas de seguridad son consecuencia de años de un rumbo errático en el país. ¿Por qué voy a encantarme de participar en la lucha día a día contra la inseguridad si requiere un plan a largo plazo? No me falta vocación de servicio. Yo ya estuve en un esfuerzo del día a día recaudando impuestos. Me tocó levantar patacones...
-¿Reconsideró las críticas que lanzó sobre el oficialismo?
- A mí me echaron como un perro pero en ningún momento perdí el respeto por el Gobierno. Hay resultados objetivos que no discute ni la oposición. Nadie discute los niveles de crecimiento económico ni de empleo. Cuando yo trabajaba en la provincia mis diferencias vinieron por otros temas.





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