En conferencia de prensa, Lucía Gribaudo anunció públicamente ayer que deja el cargo de Fiscal Municipal por pedido del intendente, Alejandro Páez, y del presidente del Concejo Deliberante, José Luis Cativa, y denunció presiones
Según lo manifestó Gribaudo, su alejamiento de la función pública “le pone fin a las persecuciones de las que he sido víctima en el municipio, estar aislada de mi cargo, no permitírseme cumplir las funciones como corresponde por mi posición favorable a la explotación minera en Andalgalá y a la clara postura en contra tanto de Páez como de Cativa. Acá vemos que esta gestión está gobernando para una parcialidad y no para 20.000 andalgalenses”, disparó. Agregó que la gestión de Páez posee “una débil gobernabilidad que puede verse a diario y éstos son los resultados”.
Gribaudo dijo que las relaciones comenzaron a “ser ásperas” desde hace varios meses como consecuencia de no poder conciliar posiciones en cuanto a la explotación minera, por lo que solicitó a los funcionarios municipales “subir un escalón y tratar de buscar una solución".
Al ser consultada de cómo llegó a ocupar el cargo teniendo en cuenta su posición, dijo que el intendente le recriminó que “no había ayudado a su fortalecimiento con el Gobierno provincial. No es ésa mi función, yo no tenía dentro del municipio una función política”, señaló. Y acotó que el despido “es el precio que estoy pagando por ser leal a mis pensamientos” concluyó.


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