La echaron por asistir al acto de Corpacci

En conferencia de prensa, Lucía Gribaudo anunció públicamente ayer que deja el cargo de Fiscal Municipal por pedido del intendente, Alejandro Páez, y del presidente del Concejo Deliberante, José Luis Cativa, y denunció presiones
La separación del cargo de Gribaudo surgió luego de la visita de la gobernadora Lucía Corpacci la semana pasada al departamento, donde colocó la piedra basal para la construcción del nuevo hospital, financiado por Minera Alumbrera, acto al que Gribaudo asistió en carácter de fiscal municipal.

Según lo manifestó Gribaudo, su alejamiento de la función pública “le pone fin a las persecuciones de las que he sido víctima en el municipio, estar aislada de mi cargo, no permitírseme cumplir las funciones como corresponde por mi posición favorable a la explotación minera en Andalgalá y a la clara postura en contra tanto de Páez como de Cativa. Acá vemos que esta gestión está gobernando para una parcialidad y no para 20.000 andalgalenses”, disparó. Agregó que la gestión de Páez posee “una débil gobernabilidad que puede verse a diario y éstos son los resultados”.

Gribaudo dijo que las relaciones comenzaron a “ser ásperas” desde hace varios meses como consecuencia de no poder conciliar posiciones en cuanto a la explotación minera, por lo que solicitó a los funcionarios municipales “subir un escalón y tratar de buscar una solución".

Al ser consultada de cómo llegó a ocupar el cargo teniendo en cuenta su posición, dijo que el intendente le recriminó que “no había ayudado a su fortalecimiento con el Gobierno provincial. No es ésa mi función, yo no tenía dentro del municipio una función política”, señaló. Y acotó que el despido “es el precio que estoy pagando por ser leal a mis pensamientos” concluyó.

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