Estaban debatiendo un expediente que autoriza al Ejecutivo a la compra de una propiedad. El opositor dijo que hubo poco tiempo para debatir el tema. Luego, el oficialista, lo increpó por faltar a las reuniones de comisión. Hubo insultos y hasta una invitación a pelear.
El eje del debate fue la autorización al Ejecutivo para la compra de un inmueble por casi 800 mil dólares, dando cumplimiento al anuncio de Zúccaro de adquirir un lugar para destinarlo al área de Cultura.
Con ese objetivo se citó a sesión extraordinaria para ayer en la sede administrativa del cuerpo, donde se le dio tratamiento a 16 expedientes, entre ellos el de la compra del local, que terminó siendo aprobado por mayoría.
La reunión comenzó pasadas las 9:30 de la mañana y fue presidida por Marcelo Castillo, quien debió llamar al orden en varias oportunidades, sobre todo a Ranieli y a Roldán, que no dejaron de sacarse chispas durante la reunión.
Luego de una hora de debate, todos los puntos fueron tratados, incluso el del inmueble. Con cara de pocos amigos, oficialistas y opositores se marcharon quejosos: los zuccaristas acusando al resto de “poner palos en la rueda” y los opositores de “apresurados” al bloque del gobierno.
Se trata del edificio ubicado en Pedro Lagrave y Chacabuco, donde hace años funcionó el boliche “Casapueblo”, luego el canal de televisión PTC y hasta hace pocas semanas la sede de la AFIP.
La pelea
La pelea tuvo particular epicentro en el expediente por la compra del local para Cultura. A su turno, Diego Ranieli criticó la falta de debate sobre este tema, en particular en la comisión de Obras Públicas.
En ese sentido aseguró haber llegado el martes al HCD a las 8.30 para la reunión que analizaría este tema, y aseguró haber permanecido allí hasta las 10, regresando al Concejo media hora más tarde.
El edil afirmó: “Yo llegué a las 8.30 y no había nadie, salvo (Miguel) Saric. Me quedé hasta las 10 y no vino nadie. Cansado de esperar salí por media hora y fue allí que aprobaron en comisión la compra del local”, considerando luego que hubo “falta de debate”.
Minutos después, Roldán le salió al cruce: “Si usted tiene compromisos que le impiden estar en las comisiones, es problema suyo, concejal. El expediente se analizó en comisión como corresponde”, dijo. Desde su banca Ranieli ensayó un par de respuestas, que terminaron de mala manera, incluso con algunos improperios, en el marco de una sesión para el olvido.
Lo que quedó
Luego de la contienda verbal ambos ediles hablaron con la prensa, en donde quedaron ratificadas las posiciones expuestas minutos antes desde las bancas que ocupan en el HCD.
Ranieli volvió a la carga con “la falta de debate”. “Acá nadie puso en duda el precio ni otros aspectos del expediente, sino el rol del HCD en estas cuestiones, porque en estos temas nadie debate nada”.
Por su parte Roldán diferenció “el debate institucional de la agresión verbal”, dejando entrever que su par opositor se había excedido con los comentarios a la hora del tratamiento del expediente. “Tengo buena relación con Ranieli pero somos gente grande, y no voy a permitir agravios ni suposiciones de ninguna naturaleza”, remarcó el edil.
Curiosamente ambos coinciden en que el expediente no presentaba demasiadas dudas, y que cumplía con tres presupuestos de inmobiliarias de Pilar que coincidían con el precio que se pagará por esa vivienda.
“El precio está bien, es razonable”, afirmó Ranieli. Roldán completó luego, asegurando que “estaban las cotizaciones que exige la ley, porque si no, no hubiéramos avanzado en el tema”, afirmó. A pesar de las coincidencias, protagonizaron la primera batalla del año.


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