El radicalismo formoseño reaccionó con extrema dureza contra la CGT local, tras la comida que reunió a los gremialistas con el gobernador Insfran este domingo en el club San Martín. "Juntarse a comer, manifestar apoyo político y dejar de lado los reclamos del sector es una clara muestra de que la CGT ha dejado de representar los intereses de los trabajadores", dijo el comité provincial del sector. "Los trabajadores deberán rever su representación gremial, y participar en serio para lograr un cambio", advirtió, en tanto, el bloque de diputados de la UCR.
NAIDENOFF
El primero en reaccionar fue el senador Luis Naidenoff, en su carácter que presidente del comité provincial de la Unión Cívica Radical: "Cuando creíamos que en Formosa ya no había lugar para la sorpresa, nos encontramos con este lamentable escenario en el que el gobernador se reúne con los principales representantes gremiales para recibir un apoyo político, mientras fuera del lugar que los convocó la gente vive en una pobreza de la que no se tengan antecedentes en la provincia", apreció el dirigente.
"Es una falta de respeto total que al gobernador aparezca hablando de la Ley de Medios, de la crisis económica global, de las cuestiones partidarias internas y evite una respuesta al problema que más angustia a los trabajadores: el espantoso achicamiento de sus ingresos", agregó. "Y lo que es peor aun, que quienes lo escuchaban eran quienes dicen representar a esos trabajadores", añadió.
"Que la CGT apoye a Insfrán no es grave en términos institucionales, la central de trabajadores siempre ha tenido inclinaciones políticas. Lo preocupante es que haya abandonado en forma vergonzosa a los trabajadores en un momento donde las expectativas y la necesidad de lucha por las reivindicaciones salarias era una obligación", amplió.
"Salarios bajos, sumas en negro, contratos basura, falta de equiparación de asignaciones familiares, clausura de la carrera administrativa, falta de representación en organismos intervenidos, son solo algunas de las materias pendientes que seguramente no se tocaron durante la velada", reflexionó Naidenoff.
CUESTIONAMIENTO
Mientras, el presidente del Bloque de Diputados Martín Hernández cuestionó a la central de trabajadores, la falta de lucha por los salarios "Lejos de defender los intereses de los trabajadores, se juntaron para cantarle loas al gobernador, cuidando sus intereses personales y sus negocios", dijo.
"Los días previos al 1º escuchábamos grandes discursos y homenajes, pero en la realidad la CGT demostró una vez más entrega y sumisión al Poder Ejecutivo, y abandono de la lucha por los derechos de los trabajadores, priorizando sus intereses, sus negocios con el gobierno y la colocación de sus familiares en organismos del gobierno", embistió el parlamentario.
"Existía una gran expectativa por algún anuncio salarial que lleve tranquilidad a los trabajadores que la están pasando muy mal, por los aumentos permanentes de precios, y la consiguiente perdida del poder adquisitivo de los salarios. Los empleados públicos no llegan al día 20, hay una gran pérdida poder de consumo, y eso también se reciente en la actividad comercial", argumentó.
"La verdad que los sindicalistas cercanos al oficialismo dan vergüenza. Ahora son grandes opinólogos de la realidad política, salen a cuestionar a la oposición por la Ley de Lemas, piden reelecciones, se llenan la boca hablando de la justicia social y de los derechos de los trabajadores pero a la hora de la verdad, cuando realmente tienen que hablar, se van al mazo", parafraseó.
DEMASIADAS DEUDAS
Pero Hernández amplió su horizonte de critica: "Son demasiadas deudas laborales pendientes, para no darnos cuenta que abandonaron a los trabajadores a su suerte. Salarios bajos, sumas en negro, contratos basura, falta de equiparación de asignaciones familiares, clausura de la carrera administrativa, falta de representación en organismos intervenidos, son solo algunas materias resignadas por una clase gremial entregada".
Para el legislador "esto está llegando a un límite insostenible, hay gremios que han demostrado compromiso con sus representados, exteriorizando primero con audiencias y dialogo sus legítimos reclamos, y ante la falta de respuestas, con marchas y paros, pero otros directamente se llaman al silencio a cambio de respuestas personales. Los trabajadores deberán rever su representación gremial, y participar en serio para lograr un cambio, porque hoy están condenados a sindicalistas que luchan solo por sus intereses personales, y a una CGT que funciona como títere del Poder Ejecutivo", concluyó.



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