“En un país con un 44 % de excluidos de los beneficios de la estabilidad laboral es un broma de mal gusto plantear distribución de ganancias”, se quejó el diputado Roberto Mouillerón.
“Hace algunos años”, recordó, “el ex presidente decía que teníamos que salir del infierno. Ahora parece que en un contexto electoralista y en medio del avance cegetista sobre el gobierno hay quienes han decidido condenar para siempre al infierno a cuatro millones de trabajadores que se desempeñan en “negro”, a otros 3,6 que sobreviven como “cuentapropistas” y a nada menos que 1,4 millón de desocupados que lejos están aún de acceder a un empleo”.
El vicepresidente de la comisión de Trabajo de la cámara Baja aseguró que concretarse esta iniciativa, “sería terrible, porque no pueden ignorar que en el país existe un 56 % por ciento de la masa de trabajadores que sufre inestabilidad laboral. Y tampoco se dan cuenta que van a generar una “elite”: la de quienes trabajan en empresas privilegiadas. Lo único que van a conseguir es distorsionar el mercado laboral ya que la distribución del ingreso es algo que debe darse en forma universal, no direccionando privilegios hacia un grupo en especial”.
“Confunden distribución del ingreso con ganancias”
El legislador explicó que a través de este tipo de propuestas “el gobierno profundiza medidas que se contraponen con la voluntad de mejorar la distribución del ingreso: una cosa es distribuir ganancias (que rige para aquellos han logrado insertarse plenamente en el sistema) y otra es distribuir riqueza”.
Al respecto indicó que la distribución de ganancias es un viejo anhelo que un peronista “jamás podría rechazar, al contrario –remarcó- es la concreción del sueño de Juan y Eva Perón. Pero tomar esta medida en un momento donde justamente casi la mitad de los argentinos quedan afuera de ese beneficio es una contradicción con nuestros ideales”, explicó.
La clave de la confusión está dada, según Mouillerón, por el hecho de que el gobierno “no se da cuenta -o lo que es peor, prefiere ignorar- que la política tiene que encontrar respuestas en el campo de la distribución del ingreso”.
Y al respecto sostuvo que “cuesta creer” en una voluntad política diferente “cuando el gobierno de Cristina Kirchner no ha tenido otra actitud que “congelar” en Senadores varios proyectos aprobados en la Cámara de Diputados que implican un firme avance “universal” como el 82% por ciento a todos los jubilados, la eliminación del impuesto al valor agregado a los alimentos y bebidas básicos o la desgravación del impuesto a las ganancias al salario.
“Si lo que buscamos realmente es la justicia social tenemos que avanzar con medidas serias, no populismos ni gigantescos engaños mediáticos: la gran vergüenza actual es que Argentina crece en su PBI pero no en la distribución de la riqueza.
Es fácil comprobarlo –evaluó- hay que ver nomás cuánto creció uno y otro y veremos que el cielo de Kirchner no tiene lugar para los excluidos. Pregunten a los trabajadores de Paraná Metal que hoy están cortando la ruta si creen que alguien está pensando en distribuir ganancias con ellos, o si ésa es una expectativa real de los 77.200 empleados de 1600 empresas que reciben subsidios estatales (Plan Repro) para no efectuar despidos”.

Comentá la nota