En el marco de los lanzamientos de controles que se están gestando en la ciudad para intentar tener una temporada resguardada en materia de seguridad vial, médica y de consumo, el concejal por el Bloque Atlántico Carlos Arroyo se opuso firmemente a los mecanismos que viene utilizando el municipio. Sus argumentos se basan en la pérdida de autonomía local por el peso de decisión y acción que ejerce la Provincia, y por un sistema de control que considera que la eficiencia es algo extraordinario y por eso debe ser premiado.
El primer punto a criticar públicamente fue lo que se conoce formalmente como “Convenio para la implementación de acciones en materia de Seguridad Vial”. Carlos Arroyo dijo que “Si bien el oficialismo lo presentó como si fuera un gran logro de la administración, desde el punto de vista de lo real es muy malo para la ciudad. La Provincia va a empezar a recaudar en determinado tipo de infracciones un 20% de lo que en realidad haga la ciudad de Mar del Plata. Lo más grave aún es que en un determinado momento las actas las van a imprimir ellos con lo cual todo el funcionamiento de la inspección de tránsito de la ciudad va a estar supeditado a que desde Provincia manden o no las actas o hagan las instrucciones que a ellos se les ocurran. Esto traducido es pérdida de autonomía; es como entregarle a la Provincia todo el manejo de la Seguridad y Control Vial”.
En concordancia con su oposición a delegar poder al gobierno bonaerense, el concejal de Bloque Atlántico sostuvo que “como nosotros somos partidarios de la autonomía de las municipalidades, en este caso con lo grande que es la nuestra, tiene que ser siempre autónoma; por ello nos parece un despropósito delegar facultades que ya ha venido ejercitando la ciudad en un ente extraño manejado desde La Plata que va a colocar todo tipo de control de tránsito en manos extrañas y con ningún beneficio. En realidad la Provincia tiene la obligación de proporcionarnos medios en la medida en que por el PBI que se genera en Mar del Plata la Provincia recibe un cierto ingreso. Yo no tengo dudas de que en Provincia, Mar del Plata recibe menos de lo que da, porque genera una enorme cantidad de productos y de servicios por la población y la actividad que tiene”. Luego Arroyo reconoció que “estamos de acuerdo con que el gobierno provincial reparta los recursos equitativamente y asista a localidades que no tienen tanto potencial como la nuestra, pero no podemos llegar al colmo de ceder lo que nos corresponde legítimamente”.
Tampoco está a favor del promocionado sistema de control vial, que hace hincapié en la gran tecnología que posee. Arroyo considera que más que ser una evolución en la materia, subordina al hombre y lo vulnera a quedar fuera del sistema laborable. “Perdemos el control hasta jurídico, porque ellos tienden a querer sistematizarlo todo con aparatos, con lo cual eliminamos al hombre. Esto es una gran contradicción porque después dicen que hay que abrir posibles fuentes de trabajo, y con esto nosotros cerramos esa posibilidad y ponemos más máquinas para no necesitar tener inspectores sino sólo un aparato que fotografíe la inspección. Yo soy partidario de que la infracción de tránsito hay que constatarla y en el momento en que se produce detener un infractor y labrarla con prevención y sanción”.
A su vez, respecto al cambio en el modo de operación por parte de los inspectores que se basa en el premio y el aumento de salario respecto a la cantidad de inspecciones y sanciones realizadas, Arroyo dijo que “es una barbaridad” y que el inspector tiene que realizar su trabajo por el mero hecho de que cobra un sueldo para sancionar una infracción no para “fabricar o salir a buscar infracciones”. Según el concejal no se puede tener un sistema en el que el inspector cobre un plus por la cantidad de infracciones que detecta. “Esto es una falta de moral y de ética. Si el contribuyente ve que la administración procede violando la ética, él tampoco va a tener ética. La Municipalidad, lo primero que necesita es demostrarle al contribuyente que se procede con altura y ética, para que él tenga que avenirse a esa modalidad. No podemos hacer una carrera para ver quien corre más infracciones buscando los inspectores cambiar el auto o tener mejor la casa”.
Finalmente, el concejal Carlos Arroyo criticó la actual manera de gestionar la vialidad. “Me parece que debería haber educación vial en las escuelas, debiera hacerse una escuela de educación vial que dé charlas en otras escuelas, clubes o calles. Somos los marplatenses los que tenemos que controlarnos entre nosotros y no instaurar una central donde nos tutele La Plata gestionada por una máquina. No se hace nada de lo que se debería hacer y se pretende hacer todo a costa de cobrar multas, utilizando sólo una máquina y con un sistema en que el hombre no hace nada”.

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