De acuerdo al relevamiento mensual que realiza EL SIGLO en los centros de compras de la Capital, el valor de los 25 productos de primera necesidad tuvo un aumento en el orden del 0,8 por ciento en relación a abril. Si se compara con el cálculo realizado por el INDEC, la realidad tucumana es 728 pesos más cara que el índice oficial.
Pero como se dijo en un comienzo, si se tienen en cuenta anuncios anteriores del mismo calibre, "el sueño…" tan añorado, sólo cobija, en la Argentina de hoy, la materialidad de lo abstracto. Ahora bien, qué hablar del "sueño" que aún decora la esperanza de la ciudadanía por contar con estadísticas fiables que le permitan tener una noción clara y que brinde mínimas garantías del devenir de nuestra suerte económica que tiene su correlato en el estado de vida de la sociedad.
Ese "sueño" más se asemeja a divagaciones amnésicas de discursos que fueron elaborados en la plenitud de una noche que dejó sin luces a los bocetos oficiales, donde las sombras hermanadas con la falsedad de somníferos guarismos se aúnan para aletargar una pesadilla que carcome el poder adquisitivo de las personas.
Así, el desvelo de todos y todas por despertar de un mundo irracional y plagado de fantasías gubernamentales, pasó a constituir el "sueño" inalcanzable que posibilite levantarse de una larga siesta en donde la inflación se convirtió en el cuco que atemoriza cada vez más la capacidad de ahorro y sustento de una población sumida en la incómoda modorra del engaño.
El desasosiego causado por esas jornadas en vela ante la preocupación de un proceso que deglute los ingresos de los hogares se reflejó nuevamente en Tucumán, aunque con un tenor más leve que meses anteriores pero de tendencia creciente, ya que, durante mayo, el valor de la Canasta Básica Alimentaria (CBA, que describe el nivel de indigencia de las personas) registró una suba en el orden del 0,84 por ciento en relación a abril. En tal sentido, una familia tipo, compuesta por cuatro personas, debió erogar en el último mes la suma de 1.403,25 pesos para costear una lista de 25 artículos de primera necesidad. De esta forma, se establece que la diferencia de un período al otro se ubica en los 11,63 pesos, puesto que en abril la CBA marcó un nivel cercano a los 1.391,62 pesos.
Debe recordarse que estos parámetros son codificados por EL SIGLO a través de recabar el precio promedio de los productos afectados en los principales centros de compras de la Capital.
Asimismo, puede señalarse que, en lo transcurrido del presente año, el ascenso porcentual de la canasta tucumana fue del 13,71 por ciento (en diciembre del año pasado se ubicó en los 1.229.66 pesos), en tanto que en la comparación anualizada desde mayo de 2011 (1.121,32 pesos) hasta el mes pasado, el encarecimiento llegó al 24,11 por ciento.
Ahora bien, al tomar en consideración los guarismos reflejados por el cuestionado y polémico INDEC (intervenido desde el 2007) la polarización es evidente, pues el costo de la CBA, según el organismo oficial, apenas arañó los 674,42 pesos, lo que significa una diferencia, con la medición llevada a cabo por este medio, de 728,83 pesos. Tal cifra, resulta en un 51,94 por ciento más barata la canasta gubernamental que la reflejada por la realidad tucumana.
Vale indicar que, al momento de concretar la estimación de valores aquí expuesta, este diario toma como referencia la lista de productos provista por el propio INDEC, como así también las respectivas equivalencias calóricas que permiten establecer el grado de consumo por cada uno de los artículos por parte de los individuos que componen a la familia tipo tomada como muestra de análisis.
En el sube y baja
Al momento de proceder a una estratificación de los precios, puede indicarse que 12 artículos presentaron un alza en los mismos, nueve tendieron a un descenso en sus valores, mientras que cuatro productos no registraron variación alguna en su codificación monetaria.
Entre los productos que subieron de precio, pueden mencionarse a: galletas saladas (+28,21%), aceite (+17,83%), leche (+12,77%), yerba mate (+12,65%), azúcar (+7,56%) y jugos (+6,90%).
Por su parte, entre aquellos alimentos que describieron una curva descendente en los precios, vale resaltar: sal gruesa (-22,92%), vinagre (-21,78%), huevos (-9,10%), polenta (-8,76%), fideos (-7,33%), arroz (-3,18%), frutas (-2,99%).
El nivel de inflación estimado por el INDEC es la mitad del cálculo efectuado por privados
La inflación de mayo fue de 0,8 por ciento, impulsada por alzas en educación, atención médica, indumentaria y alimentos, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El cálculo del organismo oficial arrojó un resultado que es menor a la mitad del estimado por consultoras privadas (1,7 por ciento) que el lunes fue difundido por legisladores nacionales de bloques opositores.
Con este resultado, la variación de precios para el INDEC en los primeros cinco meses del año fue de 4,3 por ciento, y respecto a mayo del año pasado se ubicó en 9,9 por ciento.
Los precios mayoristas subieron 1 por ciento y acumulan desde enero un incremento de 5,4 por ciento. En tanto, los precios de la construcción cayeron 3,8 y en cinco meses mantienen un alza de 3,4 por ciento.
Como se recalcó, en el último mes la inflación minorista fue de 0,8 por ciento, a partir de aumentos de 2,5 por ciento en educación, 2 por ciento en atención médica, 1,2 por ciento en indumentaria, y 0,7 por ciento en alimentos y bebidas.
Según los cálculos oficiales, el aumento en educación es producto de subas de 3,2 por ciento en las cuotas de los colegios y de 0,4 en textos.
El alza en atención médica está vinculada con el aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga.
Para el órgano oficial, la indumentaria subió 1,2 por ciento, por incrementos de 1,1 en la ropa y de 1,3 en el calzado. En alimentos, el INDEC publicó aumentos de 3,7 por ciento en verduras, 2,3 en frutas y 0,8 en aceites y grasas. Las mayores subas se produjeron en tomate redondo (28,9%), papa (9,9%) y ají (8,3%). En cambio hubo bajas en lechuga (21,3%), acelga (11,6%) y limón (11,5%).
En equipamiento y mantenimiento del hogar, el organismo apuntó un aumento de 0,9 por ciento, mientras que los costos de vivienda y los servicios básicos subieron 0,4 por ciento. En transporte y comunicaciones el incremento fue de 0,6 y en esparcimiento 0,4.
Es dable señalar que, ya como una tradición, el cálculo del INDEC es menor a la mitad del estimado por las frimas privadas durante mayo pero esa brecha se amplía cuando se estudia los últimos doce meses. De este modo, para las consultoras, la inflación acumulada es de 24 por ciento, mientras que para el INDEC es de 9,9 por ciento.
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