Durante el invierno, los marplatenses eligen los destinos turísticos cálidos

Las playas del Caribe están entre las más solicitadas. Pero también hay muchas consultas para viajar al nordeste de Brasil. Europa y Disney, dos clásicos siempre atrayentes.
Las playas de Cuba, como las de todo el Caribe, son una tentación en esta época del año, cuando en Mar del Plata el frío empieza a hacerse sentir.

A medida que las bajas temperaturas empiezan a hacerse sentir, los marplatenses suelen elegir destinos cálidos para escaparles a la campera y la bufanda. Este año no es la excepción: las agencias de viajes y turismo no paran de recibir consultas por el Caribe, Europa o los Estados Unidos, y por sitios del país con un clima más benigno, como Iguazú, Córdoba o las provincias norteñas.

"La gente quiere ir hacia lugares en los que encuentre lo que les falta en Mar del Plata: altas temperatura y aguas cálidas", resume Enrique Machiaroli, titular de la agencia Sea & Hill. Claro que también hay quienes prefieren todo lo contrario, y ya preparan las valijas llenas de abrigos y borceguíes para visitar Bariloche u otros centros de esquí.

Este año, en el sector turístico repercuten las restricciones al dólar dispuestas por el Gobierno nacional. Pero las opiniones están divididas: mientras algunos esperan una decisión que mejore el acceso a la divisa estadounidense, para otros el actual panorama no presenta mayores dificultades.

Entre los que suscriben esta última consideración está Fabricio Di Giambattista, el presidente de la Asociación Argentina de Agencias de Viajes y Turismo. "La situación real es que la gente viaja y contrata los servicios a través de las agencias sin problema porque se aceptan los pesos al cambio oficial", declaró la semana pasada.

Fernando Marotta, socio gerente de Eduardo Pezzati Viajes, no coincide. "Tenemos muchas reservas para las vacaciones de invierno. Pero si el panorama del dólar sigue así, van a bajar y puede perjudicar a las operaciones del segundo semestre del año. Tenemos que esperar qué va a decidir el Gobierno", dice a LA CAPITAL.

A su entender, los impedimentos para adquirir la moneda norteamericana no sólo efectan a la industria turística, sino a todos los sectores de la economía. "Esperemos que los políticos reaccionen", anhela.

Habrá que ver, además, cómo se adecua el sector a los controles que anunció la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para los contribuyentes que adquieren paquetes de viajes al exterior. Entre otras cosas, deberán detallar en qué moneda se hizo el pago, en cuántas cuotas y el CUIT del operador turístico. La intención del organismo es descubrir el manejo de divisas en el terreno ilegal.

"El problema es que si no tenés dólares, no podés viajar. Pero la gente siempre los termina consiguiendo. Además, por lo general tiene algo ahorrado. La ventaja es que si comprás con la tarjeta de crédito en el lugar al que vayas, cuando volvés lo podés pagar en pesos", subraya Ernesto Atochkin, gerente de OTI Internacional.

Machiaroli, en cambio, considera que las restricciones no perjudican a las agencias porque "la mayoría de las operaciones son pesificables", y destaca que "los viajes se planifican con tiempo, lo que da cuenta de un estado de bienestar" en la población.

El problema no es pagar el viaje, porque puede hacerse en pesos, sino sacar los dólares para llevar al exterior. Silvia Herrada, operadora mayorista de Fragata Viajes, marca que muchos, para hacerles frente a esas trabas, se inclinan por contratar paquetes all inclusive, lo que supone que todos los gastos en el hotel están pagos de antemano.

"La gente paga en pesos el all inclusive y después no necesita tanta plata para llevarse", cuenta.

El calor, una obsesión

Los operadores consultados por LA CAPITAL coincidieron en que los destinos clásicos, como Europa o los Estados Unidos -sobre todo, Disney-, son de los más requeridos por los marplatenses que viajan en esta época del año. Tanto en un lugar como en otro, el sol es una presencia embriagadora que acá se hace desear.

Las playas del Caribe figuran también entre los sitios favoritos. Cuba y Panamá son los más requeridos, pero los turistas acostumbran preguntar además por Aruba, Cancún, Playa del Carmen o isla Margarita. Los precios difieren. Mientras que disfrutar de una semana en el país de Fidel Castro puede costar 1.800 dólares, para echarse al sol durante el mismo tiempo en la isla venezolana hay que desembolsar unos 1.200, siempre con un régimen all inclusive.

"Hay que ver qué hotel se elige, qué familia es la que va a viajar, si tiene chicos o no", comenta Marotta, que destaca la importante demanda y la posibilidad de pagar los pasajes aéreos en cuotas sin intereses.

El nordeste de Brasil es otro imán hacia el calor. Según Herrada, los destinos más solicitados son Praia Do Forte, Costa do Sauipe y Salvador de Bahía. Allí, a diferencia de los destinos del sudeste brasileño, los turistas se aseguran el buen clima incluso durante esta época del año. Eso sí: los precios, en muchos casos, son similares a los que se ofrecen para viajar al Caribe.

La temporada de cruceros fue récord

Mientras Mar del Plata espera por la inauguración de su terminal de cruceros, Buenos Aires acaba de despedir otra temporada récord en ese segmento turístico: allí desembarcaron 425.000 viajeros, un 22,5% más que el año pasado.

Según datos del Ente de Turismo porteño, llegaron 33 barcos, que recalaron 161 veces, un 20 por ciento más que en la temporada anterior. El récord volvería a quebrarse el año que viene, para cuando se estima que arribarán 500.000 cruceristas -ya están confirmadas 168 recaladas-.

De acuerdo con una encuesta realizada por el Observatorio Turístico del Ente, el 19% de esos turistas eran residentes de Argentina y el 81% visitantes del exterior. De los extranjeros, el 49,9% llegó de países limítrofes, el 26,1% de Europa, el 14,8% de Estados Unidos y el 6,4% de otros países de América.

Pero quizá el dato más fuerte sea otro, porque la industria de los cruceros implica un gran impacto en la economía de la ciudad de Buenos Aires: el gasto promedio de los cruceristas alcanzó los 802,38 pesos.

Por este crecimiento, la terminal porteña, inaugurada en 2011 tras una inversión de 25 millones de dólares, ya fue remodelada.

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