Durante 2011 se incrementó el número de menores desaparecidos en nuestra provincia

De todos ellos, todavía hay tres niños que no aparecieron. Los buscan Missing Children y la Dirección de Trata de Personas.

En un balance realizado a días de la finalización del 2011, Missing Children, la Dirección de Trata de Personas, y comisarías de la provincia, cerraron el año con una alarmante cifra en cuanto a la desaparición de menores. Las denuncias recibidas durante el 2011 fueron notablemente superiores a las del año pasado, ya que, Missing Children, en el 2010 tuvo 4 menores perdidos, mientras que este año cierra los registros con un total de 10, de los cuales 3 siguen sin regresar.

A eso se suman las estadísticas brindadas por la Dirección de Trata de Personas, en donde, entre las denuncias radicadas en el lugar y los pedidos de colaboración de la Comisaría del Menor y la Mujer, suman 26 desaparecidos, aunque todos fueron restituidos al hogar en diversos lapsos de tiempo.

“Aumentaron los casos, y la mayoría de los desaparecidos, que por suerte encontramos a casi todos, fueron menores de edad. Y estos se ausentaron de sus hogares por diferentes motivos, aunque predominaron los casos de fuga de hogar por violencia y para ejercer la prostitución”, explicó el comisario Roger Coronel, jefe de la Dirección de Trata de Personas.

Por su parte, Sandra Ligresti, voluntaria de Missing Children en Santiago del Estero confirmó el incremento que sufrió la problemática en la última temporada, destacando que tuvo lugar por los problemas de violencia que se viven a diario en todo el país.

“Esto asusta. El año pasado en Santiago del Estero fueron cuatro los casos que trabajamos nosotros. Ahora fueron 10. A la gravedad de la problemática se suma que de ellos, tres niños siguen sin aparecer, a pesar de que la búsqueda nunca cesó”, aseguró Sandra.

Según los investigadores de los casos que cobraron mayor trascendencia, los motivos de las huidas suelen ser la falta de contención, atención y amor familiar.

“La mayor parte de los casos en los que tuvimos que intervenir tuvieron sus raíces en problemas familiares, en la falta de apoyo. Hubo adolescentes a las que las encontramos prostituyéndose, y por ese motivo abandonaban los hogares, y los padres se veían obligados a radicar la denuncia. Por suerte, todos los casos fueron resueltos. En el peor caso, rescatamos a una jovencita de la calle, la devolvimos a la familia, y a las horas se suicidó. Esto es una señal de que la relación familiar no funcionaba bien”, remarcó Coronel.

Las fugas de novios adolescentes también cobraron importancia. Los chicos abandonan sus hogares para irse a vivir con sus parejas y y dejan en su familia una total incertidumbre, pero regresan a sus casas luego de unos meses.

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