Durante el 2011 los docentes primarios de Jujuy solicitaron más de 100 mil licenciasSegún las estadísticas suministradas a nuestro medio desde las Secretaria de Gestión Educativa dependiente del Ministerio de Educación, durante el año 2011 los docentes primarios de nuestra provincia hicieron uso de 101.061 licencias por diferentes razones, tales como salud, particulares, y por familiares enfermos, donde se concentran el 85% de ellas.
Asimismo hubo 3842 licencias injustificadas, (4%), y solo el 1% del total de las licencias (1.392), correspondieron a razones de estudios y perfeccionamiento.
Entre las diferentes regiones educativas, la Región IV, que comprende la zona de San Pedro, encabeza con el 41% las licencias por salud, seguidos por la Región V, comprende el área de Ledesma y zonas aledañas, con un 38%.
Las licencias por razones particulares, la Región III, zona de San Salvador de Jujuy, encabeza la lista con un 32% de dichas licencias.
En relación a estos datos y esta situación del ausentismo docente por diferentes causas, nuestro medio diálogo en forma exclusiva con el Secretario de Gestión Educativa, Rufino Lizarraga quien explicó que “este estudio estadístico es de la docencia primaria, ya que es mucho más fácil contar con los datos, porque el nivel secundario, los profesores tiene cargos por horas, y en un mismo día en varios establecimientos, lo cual dificulta hacer un seguimiento”.
Explicado esto, Rufino Lizarraga expresó “no diría que esta situación sea más o menos que la histórica”, al referirse a si estos valores han aumentado, y agregó “al analizar los datos vemos que los mayores índices de la provincia de ausentismo por salud están las zonas de San Pedro y Ledesma; y que en el rubro particulares, la zona de San Salvador tiene la misma cantidad de ausentismo que por razones de salud”.
“Pueden ocurrir dos cosas, uno puede hacer dos lecturas: una de ellas es relacionada a la calidad de vida y a la salud que puede ser más deficiente en una u otra región, esa seria una lectura con muy buena intención. Otra lectura podría ser que los sistemas de control sean menos estrictos, es decir que si estos sistemas del área de salud son menos estrictos probablemente haya una mayor flexibilidad para que en lugar que un docente tenga dos o tres días, tenga más, aunque alguien podría introducir una tercera, pero estas son las más grandes posibilidades”, afirmó.
Además brindó su opinión acerca de las ausencias por razones particulares, expresando que “son porcentajes grandes, nunca me hubiera imaginado esto, posiblemente incide mucho porque son de todos los docentes, por más que los docentes tengan un promedio de 4 o 5 faltas particulares, que les corresponden por ley, si las utilizan todos, suman casi similar a las de las de salud”, y agregó que “hago hincapié en las razones particulares, porque las faltas justificadas por estas razones, no son obligatorias, pero evidentemente, pareciera que hay un concepto equivocado de estas faltas. Si bien están a disposición de la necesidad del docente, no hay obligación que las usen a todas, no es que si él no la utiliza perdió, o que el Estado le debe, es un beneficio que se consiguió mediante luchas gremiales, pero no es obligatorio su uso”, aclaró.
Al referirse a otras situación que conllevan a que el docente, en este caso, no pueda llegar a dar clases, Rufino Lizarraga comentó a JUJUY AL DÍA® que “durante el verano, en las zonas donde hay clases, como Susques, en los meses de enero, los docentes no pudieron entrar a la zona de Catua porque los caminos estaban intransitables, y hubo varios días sin clases, también pasa en la zona de Ocloyas, y para estas situaciones también hay un porcentaje, es el 1%,”, y agregó que “también debemos contar el ausentismo que hubo debido a los cortes de rutas por razones sociales (1%), pero ambas razones escapan a la responsabilidad del docente. Esto no es grave, ya que la incidencia de los corte en el ausentismo es de un 1%, es decir que de 100 faltas 1 corresponde a cortes de rutas o cuestiones climáticas, el 99% son atribuibles a cuestiones personales de los docentes”.
Asimismo se refirió a los efectos de la inasistencia docente en el sistema educativo, asegurando que “la parte de cortes de rutas y situaciones climáticas no afecta al sistema educativo, si no en particular a una o dos escuela, donde se pierden días de clases. Es importante esta situación pero no tiene un peso importante para el sistema educativo global de la provincia”, y añadió que “las que si impactan son las ausencias por salud y particulares que prácticamente tienen valores parecidos, es decir, entiendo que las ausencias por cuestiones de salud son imponderable, si una persona no está bien, no pude ir a trabajar, y que las particulares estén casi a la misma altura. Me parece que hay que repensar la actitud de cada uno y en que pensamos realmente, en que valor se le da al servicio educativo”.
Al referirse a los efectos sobre la educación y la calidad educativa, Rufino Lizarraga manifestó que “hay que entender que la mayor pérdida no es la económica, lo digo porque si la falta es por ‘particulares’ no hay un docente que lo remplace, no hay una erogación mayor. Si un docente tiene justificado tres días por salud tampoco hay un suplente, en el caso del nivel medio es más complicado, porque en la escuela primaria si falta un docente hay un secretario que lo remplaza en el aula, en el nivel medio no pasa esto”, y agregó que “si un grupo de alumnos no tuvo su servicio educativo, la mayor pérdida es educativa, siempre la mayor pérdida es educativa. En todo esto el único que pierde es el alumno. En lo que hay que tener conciencia que todo el sistema educativo presta un servicio y cuando por distintas razones no se presta, resiente muchísimo en la calidad educativa”.
El Secretario de Gestión Educativa, expresó que “con la nueva ley de educación y su reglamentación se tendrían que ir ajustando la situación a las nuevas realidades de la educación, y además del nuevo contexto que tiene la educación, porque hay que tener en cuenta que la educación secundaria es tan obligatoria como la primaria, que es un servicio que debe tener la mejor calidad posible, el mejor rendimiento posible para que esta obligatoriedad no sea solo una ley o un frase y sea una realidad efectiva”, concluyó.

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