El Municipio acusó a Mugnaini de usar la institución para una estrategia delasotista contra el intendente. Es por dos dictámenes contrarios a Innviron. “Los arma en la casa de country de Nazario”, dijo Ordóñez
El malestar se generó después de que la Defensoría dio a conocer dos dictámenes, uno ambiental y otro jurídico, sobre el proyecto que presentó la empresa norteamericana Innviron, que quiere quedarse con la mixta Gamsur y, además, propone invertir 60 millones de dólares para construir en la ciudad una planta de conversión de la basura en energía eléctrica.
Uno de los dictámenes -que este diario publicó ayer- fue elaborado por Nelso Doffo, geólogo y defensor del Pueblo adjunto, y señalaba que la gasificación y la incineración de residuos son metodologías contaminantes, que no es verdad que se puedan generar cantidades significativas de energía y que es poco viable que la planta sea efectiva en Río Cuarto.
Ya ese paper había causado malestar en el Palacio de Mójica. Pero el malhumor terminó estallando definitivamente ayer, cuando el gobierno se enteró de que la Defensoría también presentó en el Concejo un dictamen jurídico que señala que no se podrá aprobar la venta de las acciones de Gamsur con mayoría simple sino sólo con los dos tercios de los votos.
Los dos tercios
El dictamen jurídico, elaborado por el asesor letrado Marcelo Bressán, señala: “Gamsur S.E.M. fue creada mediante ordenanza 593/02 en donde en su primer artículo autoriza a la Municipalidad a incorporarse a la S.E.M. y en el artículo 4º nos encontramos con una limitación impuesta por el propio cuerpo legislativo: ‘Las modificaciones que se produzcan tanto en esta ordenanza como en el estatuto de la sociedad requerirán de la mayoría prevista en el artículo 85 inc. 5º de la Carta Orgánica Municipal’. Si nos remitimos a dicho artículo observamos que se precisan dos tercios de los miembros, por lo menos 13”.
En otro párrafo también plantea que, por tratarse de un servicio público, también se necesita la mayoría agravada. Es decir, al gobierno no le alcanzaría con la mayoría propia para aprobar el proyecto y necesitaría de votos opositores que hoy no tiene.
Esta opinión legal de la Defensoría provocó la reacción del gobierno.
“Queda claro que un sector ha definido a cualquier costo que no se pueda desarrollar ninguna propuesta respecto del tratamiento de la basura. A tal punto, que han sido muy burdos y han hecho un dictamen jurídico sin saber cuál es la propuesta final del gobierno municipal, ¿Cómo hacen un dictamen sin saber cuál es el proyecto que enviará el Ejecutivo? ¿Cómo saben cuántos votos se necesitan? Evidentemente, es parte de una estrategia que viene desarrollando un sector del peronismo que tiene como objetivo no pensar en lo que a Río Cuarto le conviene sino que al gobierno le vaya mal”, dijo Carlos Ordóñez, secretario de Gobierno.
El funcionario agregó una frase que vinculó directamente a Mugnaini con la estrategia delasotista: “Seguramente, el defensor del Pueblo debe haber armado el dictamen en la casa de country de Adriana Nazario”. Se refería así a la reunión que la semana pasada mantuvieron el ombudsman y otros delasotistas en la residencia de la ex ministra de la Producción para acordar los discursos que darían en la audiencia pública.
“Con esto no quedan dudas de que hay una utilización política. Este dictamen nos llena de asombro y nos confirma que lo único que quieren es que le vaya mal al gobierno y así poder ganar la próxima elección. Primero decían que debía haber licitación, después querían participar en el proceso, querían garantías. Ahora ya no les alcanza con nada”, indicó el secretario de Gobierno.
Ordóñez le endilgó al delasotismo un objetivo destructivo: “Lo que quieren es que no juntemos más la basura y nosotros lo que queremos es juntarla cada día mejor. Ellos deberán dar explicaciones a la gente”.
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