Dura advertencia de la Iglesia a los senadores pampeanos

El obispo y los curas de la provincia publicaron un texto dirigido a Verna, Higonet y Marino de cara a la votación del miércoles en el Senado. Hacen una fuerte defensa de la familia como institución.
Una severa advertencia lanzaron los referentes de la Iglesia católica de la provincia a los tres senadores pampeanos que esta semana votarán en la Cámara alta nacional el proyecto de ley que permite el casamiento entre personas del mismo sexo.

El documento, que se publicó en un blog que la Iglesia tiene en la red internet, está firmado por el obispo Mario Aurelio Poli y unos 25 sacerdotes de distintas localidades de la provincia. Entre otras cosas, el texto insta a los senadores "a que resuelvan a favor de la familia pampeana" porque, de hacerlo en contrario, afectarían "seriamente el futuro de la provincia y la Nación enteras".

El miércoles se votará en el Senado el proyecto de ley que tuvo media sanción en Diputados. La posibilidad de habilitar el casamiento entre personas del mismo sexo motivó la publicación de la denominada 'Carta del Obispo y de los sacerdotes de La Pampa', dirigida a los senadores provinciales. Debajo del título aparece el texto "Por la familia en La Pampa con papá y mamá y los hijos bien nacidos...", y una cita bíblica: "La alegría que encuentra el esposo con su esposa la encontrará tu Dios contigo".

Los senadores pampeanos son Carlos Verna y María Higonet, del PJ, y el radical Juan Carlos Marino. En ninguno de los casos se conoció públicamente la postura que adoptarán en el recinto.

En el primer párrafo del texto los curas aseguran que es una "falacia" el hecho de "llamar matrimonio a lo que nunca podrá serlo". Y añaden: "...queremos manifestar nuestro desacuerdo ante lo que podría constituirse en un grave y riesgoso factor de disolución familiar, afectando seriamente el futuro de nuestra Provincia y la Nación enteras".

Enseguida hacen una encendida defensa de la familia como institución. "No podemos menos que expresar la grandeza de nuestra gente, que en la vida cotidiana vive y muchas veces sobrevive a pesar de los desafíos que se ciernen sobre todos, especialmente los más débiles y vulnerables. Sin embargo, donde hay familia, anima el amor, y entonces, con el sacrifico del trabajo honrado de papá y mamá, el deseo de mantenerse unidos, y con la contundente voluntad del arraigo familiar, siempre hay una salida a los problemas, por más graves que sean. La familia es un santuario de vida y domina en ella el sentido de Dios. No dudamos en decir que la principal riqueza de La Pampa son sus familias", enunciaron.

Poli y los sacerdotes, sin embargo, reconocieron que en la actualidad muchas familias "están heridas por la disgregación", causadas por la separación de los padres, lo que en ocasiones "abre la puerta al flagelo de la droga y el alcohol".

"... aunque la familia se encuentre reducida a su mínima expresión y a pesar de las ausencias, permanece unida y brinda lo mejor de sí para que cada miembro pueda crecer y realizarse como persona. Solemos decir y con razón, que es la base de toda sociedad organizada, y sin ella faltaría lo esencial", señala el escrito.

Un hombre y una mujer.

Los curas pampeanos, en tanto, expresaron que "el matrimonio que llega a ser familia no es 'una unión cualquiera entre personas', por el contrario, lo constituye un hombre y una mujer, que en nombre del amor que se profesan fundan una relación estable, complementaria, tanto física, como psicológica y espiritual".

Además, apuntaron que "cuatro relaciones fundamentales de la persona encuentran su pleno desarrollo en la vida familiar: paternidad-maternidad, filiación, hermandad y nupcialidad. Esta riqueza de vínculos afectivos y auténticos están inscriptos a fuego en la naturaleza humana y muestran la múltiple variedad que sólo pueden tener origen cuando se encuentran un hombre (esposo) y una mujer (esposa), con la firme convicción de caminar juntos en la aventura del amor y la familia".

En otro pasaje, la carta apunta que se "copian" modelos extranjeros. "A los argentinos no nos falta capacidad de trabajo, ingenio y talento, inteligencia y creatividad para resolver nuestros propios conflictos. Sin embargo, mostramos una debilidad, cuando 'copiamos' -a veces con el pretexto de ponernos a la altura de un mundo globalizado y moderno-, proyectos fracasados o propios de sociedades que niegan sus raíces y valores culturales y espirituales. Es el caso de este proyecto de ley, que lejos de igualar derechos como se declama, termina por cercenar derechos básicos contemplados en una legislación civil, que ha sido modelo y orgullo de nuestro orden jurídico".

No se discrimina.

Por otra parte, los curas aclararon que "no está en nuestro ánimo faltar el debido respeto a las personas que públicamente han hecho de su homosexualidad una opción de vida. En la Iglesia, todos los hombres y mujeres tienen un lugar y se les ofrece los medios espirituales que Ella prodiga para todos sus hijos. También reconocemos que tienen derecho a reclamar que se los considere como ciudadanos. No obstante, no pueden decir que son discriminados, porque 'constatar una diferencia real no es discriminar. La naturaleza no nos discrimina cuando nos hace varón o mujer. Nuestro Código Civil no discrimina cuando exige el requisito de ser varón y mujer para contraer matrimonio; sólo reconoce una realidad natural'".

El documento finaliza: "Confiamos que nuestros Senadores provinciales, en su servicio legislativo, disciernan y resuelvan a favor de la familia pampeana, que está compuesta por papá y mamá, a quienes la naturaleza los dota de la riqueza admirable de la fecundidad y les confía el misterio de la vida".

Las firmas de los curas.

Además de la firma del obispo Mario Aurelio Poli, en el texto aparecen los nombres de varios de los sacerdotes más reconocidos de la provincia, como el caso del padre Ricardo Ermesino, de la parroquia Sagrada Familia de esta ciudad capital. También están los nombres de Rubén Cabrera, Vicente Ricchetti, Juan Carlos Baigorria, Luis Murri, Claudio Almeira, Gerardo Cabezas, José Padilla, Julio Sosa y Juan Carlos Cipolla, entre otros.

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