El yerno del rey utilizó una fundación para desviar los fondos públicos a un paraíso fiscal
MADRID.- La imagen pública de Iñaki Urdangarín se hundió aún más ayer, y su caída, que en los últimos días disparó cuestionamientos en la sociedad en perjuicio de toda la monarquía, parece agravarse día tras día. Una nueva filtración de la investigación judicial reveló que el duque de Palma y yerno del rey Juan Carlos usó como "pantalla" una fundación de ayuda a niños discapacitados para encubrir el giro de fondos públicos al paraíso fiscal de Belice.
La Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (Fdcis), que fue creada por el propio Urdangarín y su socio, el empresario Diego Torres, a través del Instituto Nóos, aparecía como la propietaria de la corporación De Goes for Stakeholder. Esa empresa "fantasma", de origen presuntamente británico, le sirvió al esposo de la séptima en la sucesión al trono de España para engañar a los "sabuesos" del Ministerio de Economía de ese país.
Pero ayer, un informe publicado por el diario El Mundo dejó al descubierto que los encargados de la investigación judicial habrían puesto seriamente en aprietos al duque, que será imputado como parte de una trama mayor de corrupción conocida como "caso Palma Arena".
La fiscalía tendría así un mayor número de pruebas para inculpar a Urdangarín. Tas conocerse la conformación de esta entidad benéfica para disimular la supuesta malversación de una suma superior a 6 millones de euros de fondos recibidos del ayuntamiento de Valencia y del gobierno de las islas Baleares, la situación se vuelve también complicada desde el punto de vista moral.
"Queremos realizar una contribución a la mejora de la sociedad, mostrando cómo la cultura y el deporte pueden ser magníficos instrumentos para lograr la integración social de colectivos desfavorecidos", dice el estatuto de Fdcis, una asociación destinada a la ayuda de chicos "marginados, discapacitados y enfermos de cáncer".
Sin embargo, su finalidad principal fue muy diferente. La Fdcis, constituida sin fin de lucro, sirvió para que el Instituto Nóos pudiera deshacerse de las millonarias ganancias obtenidas gracias a la sobrefacturación por la organización de congresos sobre "ciencia y deporte" entre 2004 y 2006, cuando Urdangarín era su presidente.
Con el envío de los fondos a esta asociación, el duque y su socio habrían intentado disuadir a los inspectores de la necesidad de realizar controles.
Los fondos, según El Mundo, ya fueron localizados por las autoridades. De hecho, el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma nombra en su expediente a la Fdcis como "una estructura societaria fiduciaria" administrada por Urdangarín y Torres.
Para la investigación resultó clave el hallazgo de una serie de "abundantes hojas manuscritas" donde se deja constancia de que los destinatarios finales de los fondos enviados a Belice tenían las iniciales I.U. y D.T.
Pero los nuevos datos que dan pie a la cada vez más segura imputación del duque de Palma no fueron la única noticia que afectó la imagen del protagonista del primer escándalo en los 36 años de reinado de Juan Carlos. Tras ser excluido el martes por el rey de la familia real española por considerar "no ejemplar" su actuación en el Instituto Nóos, la figura de Urdangarín también sería expulsada del museo de cera de Madrid, donde su escultura de cera hoy se exhibe junto a las de su esposa, los reyes y los príncipes de Borbón..
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