Ir al supermercado para satisfacer las compras no implica encontrar todos los productos que se buscan. Casi el 15% de los artículos más vendidos en las distintas cadenas no está disponible en las góndolas por distintas razones. El dato de este año –también conocido como “quiebre de stock”– duplica a los resultados del año pasado , que había arrojado un faltante del 7,6 por ciento. El estudio fue presentado en el marco de la 8° conferencia organizada por la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).
Rubén Calónico, gerente general de GS1, la consultora que realizó el estudio, explicó que la mayor parte del faltante de productos en las góndolas, casi un 35%, se explica por las demoras en la reposición de la mercadería que está en los depósitos del supermercado. Pero también, en 13,15%, por la falta de entrega de parte de proveedores.
En un 38% de los casos eso se debe a diferencias comerciales entre el proveedor y el supermercadista. En este sentido puede ocurrir que la mercadería no se entregue si está próxima a sufrir un aumento de precio por una autorización de parte de la Secretaria de Comercio. Con lo cual, el proveedor puede preferir postergar la entrega hasta que se cambie el precio, explicó Calónico.
Entre los productos de consumo masivo, los faltantes se repiten en todas las categorías, según el analista. Para las cadenas, el quiebre de stock es un tema preocupante dado que, si bien el 65% de los consumidores que no encuentra el producto buscado decide llevar otra presentación o algo similar, otro 35% no compra y recurre a otro comercio.
Este problema se suma a las “mermas” que sufren las cadenas por hurtos o mercadería averiada que el supermercado no puede devolver al fabricante. Este año, esto ocurrió en el 1,65% de la oferta, 3 puntos más que en 2010. Y representa para las cadenas, una pérdida de US$ 780 millones.
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