La aceitada relación entre los presidentes de los dos bloques mayoritarios logró el acuerdo para que familiares y amigos ocuparan la casi totalidad de los cargos de la Defensoría del Pueblo de la provincia, abriendo numerosos interrogantes sobre las posibilidades de Aguilar de revertir la mala imagen de la Legislatura.
Esta buena relación entre los presidentes del bloque del PJ, Ricardo Sánchez, y de la Alianza, Carim Peche, puede convertirse en un verdadero escollo en las intenciones del próximo presidente de la Legislatura, el actual ministro de Economía, Eduardo Aguilar, de trasparentar el funcionamiento del Poder del Estado mas desprestigiado. Siempre y cuando los lazos entre los saenzpeñenses no terminen arrebatándole la presidencia a quien encabezara la lista de diputados del Frente Chaco Merece Más, según advierten algunos rumores en los pasillos de la Legislatura.
Si bien se ha hecho pública la candidatura de Aguilar a la presidencia legislativa, algo que el gustavismo encabezado por el jefe de bloque del PJ no puede digerir aún, sorprende la falta de definición en torno al pedido de juicio político contra el ministro de Economía. En este sentido hay quienes entienden que este proceso podría convertirse en un inconveniente para que Aguilar asuma no solo la presidencia sino su banca como legislador.
A pocos días de la asunción de los nuevos diputados, alrededor del 6 de diciembre se haría la sesión preparatoria para elegir autoridades, el sentido común indica que nada de esto se producirá en definitiva, pero surge como un llamado de atención el hecho que estos “buenos muchachos” pueden convertirse en un dolor de cabeza para la presidencia de Eduardo Aguilar.




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