En la dulce espera

A una semana del acto eleccionario la expectativa es saber si Cristina alcanzará la mayor cantidad de votos de un candidato en esta etapa democrática. En Azul, pese a la mesura de Inza, el kirchnerismo se siente gobierno. Vignau juega sus cartas: ayer anunció su modelo de gestión por área y los cambios en la estructura municipal. ¿De Narváez, la tabla de salvación a la que se aferra Carus? Se está pariendo un nuevo ciclo político.
A una semana de la elección general debe ser la primera vez desde el retorno de la democracia que se visualiza tan escasa expectativa sobre su resultado. La primaria del 14 de agosto se convirtió en una primera vuelta y la contundencia de los resultados a favor de la reelección de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y del gobernador Daniel Scioli hizo que el domingo venidero las apuestas transiten si la Primera Mandataria hace la mejor elección de la historia por encima del 55 por ciento y si el segundo lugar será para Hermes Binner con el derrape final de Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde. También, en la provincia, cuánto sumará Scioli por encima del famoso 50 % y hasta dónde puede haber crecido Francisco De Narváez.

Hay que convenir que la estrategia kirchnerista fue impecable con un desarrollo estratégico de construcción y dinámica política que vapuleó a una oposición sin rumbo. Es la concepción del poder en su máxima expresión y es por eso que ya resulta atractivo el próximo capítulo.

¿Los cuatro años por venir se parecerán a los cuatro que pasaron o hay condiciones objetivas que, inevitablemente, modificarán el escenario? El factor económico será determinante frente a un mundo en crisis y sus coletazos en la región, empezando por Brasil. Allí está el subterfugio de la idea de la continuidad y la intromisión, en plena campaña, de una supuesta reforma política amparada en una concepción parlamentarista.

Kirchnerismo y epitafio

Puede ser Cristina u otro pero este modelo siglo XXI del peronismo no se mecerá como el epitafio de un proyecto inconcluso. Serán sus propias contradicciones y la particular sociedad argentina la que regulará los cambios y, claro, el nuevo sistema de partidos políticos que, necesariamente, empezará a articularse como un embrión. ¿El radicalismo podrá inventar su propio "Kirchner" para sobrevivir o hay un destino inexorable que lo atrapó convirtiéndolo en un partido de provincias o vecinalista?

Es una etapa interesante la que atraviesa la Argentina pese a cierto maniqueísmo, a las obsesiones y a sesgadas visiones de la historia. Está la tentación de ubicar a los buenos de un lado y los malos del otro cuando una sociedad es una multiplicidad de pensamientos.

Inza y el futuro

La campaña en Azul tuvo más energía en agosto que por estos días. El candidato del Frente para la Victoria José Inza sigue cuidando su discurso y armando la urdimbre de una futura gestión sabiendo que tiene en sus espaldas a Cristina y a Scioli. Desde el kirchnerismo consideran que ellos serán los protagonistas del nuevo ciclo político. Por fuera de la tracción nacional y provincial tienen el enorme desafío, si ganan la Intendencia, del día después. Es verdad, esta receta es para todos pero Inza deberá conjugar un fino equilibrio entre el purismo K y sectores tradicionales del peronismo, algunos de ellos subidos a ese carro en el último minuto. ¿Abrirá el juego a otros grupos de representación social? Es probable.

Luego de doce años de gestión de Omar Duclós cada cual tiene su mirada, el debe y el haber pero el nudo central es lo que viene y dónde se para esta sociedad. ¿Qué alcancen tendrán los aires nuevos que se reclaman?

Vignau juega su carta

Carlos Vignau del Frente Amplio Progresista termina de desbrozar su propio perfil pujando por polarizar la elección. Presentó ayer su idea de modelo de gestión municipal en cada área con cambios en la estructura del Departamento Ejecutivo: la creación de una Jefatura de Gabinete adelantando que ese puesto sería ocupado por Guillermo Ravizzoli y ocho secretarías. Se preocupó por marcar el fin de la actual administración al afirmar que "voy a ofrecer una visión nueva… incorporando sectores independientes…".

Ante la pregunta sobre la ausencia de Duclós en el acto dijo "Soy Carlos Vignau, tengo un proyecto y comparto las ideas de Hermes Binner… estoy bien acompañado" e insistió con los nuevos desafíos. ¿Le alcanzará?

La polarización y Carus

A una semana es probable que haya una polarización si la conducta del electorado se concentra en un combo que incluya estar a favor o en contra del kirchnerismo y la futura administración de la Comuna. En el medio quedó el postulante de la UDESO Agustín Carus. Cómo remontar los 4.621 votos que alcanzó en la primaria sabiendo que está despojado del voto radical. Lo positivo puede ser el sufragio que capte De Narváez ya que aparece como, prácticamente, el único opositor al sciolismo y lo ayude a prenderse en la pelea. Desde algunos sectores del radicalismo no se puede negar cierto grado de hipocresía cuando se habla de ser orgánicos y acompañar a la UDESO… votando a los candidatos radicales. La imaginación no requiere de mucho vuelo para suponer por dónde vendrá el corte (o los cortes) en la extensa boleta que estará en el cuarto oscuro.

Puras disquisiciones en las vísperas. Habrá que aguardar el dictamen de las urnas después de las 18 del domingo próximo para comenzar a diseñar lo nuevo que, inevitablemente, se viene pariendo.

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