El dirigente de la Federación Agraria Argentina y uno de los pilares de la Mesa de Enlace no oculta su deseo de llegar al Ejecutivo provincial. El ruralista es conocido entre los santafesinos y arranca con buena imagen.
"Lole y Buzzi siempre han tenido muy buen diálogo. Reutemann sabe que Buzzi es un excelente candidato. Pero también está Obeid. De todas formas, nuestro sector necesitaría ir a la interna con un solo candidato para asegurarse la victoria", reconoció ayer un dirigente cercano al ex gobernador. Los sondeos que manejan cerca del ex corredor dicen que el ruralista tiene un altísimo nivel de conocimiento entre los santafesinos: con un mínimo del 79% en Rosario y un máximo de más del 94% en varios departamentos. Y que su imagen positiva es alta, con un piso de 47% en el distrito en que peor mide (Rosario).
El último mes fue agitado para Buzzi. Tuvo varias conversaciones telefónicas con Reutemann (negó haber tenido tres encuentros personales), se vio en Buenos Aires con Duhalde en la sede del Movimiento Productivo Argentino y, pocos días atrás, sin inocencia, cuando lo consultaron por su probable candidatura dijo: "A cualquier monaguillo le gustaría ser obispo". Y se sentó a esperar.
El jefe de FAA sabe que mide bien en las encuestas sin estar instalado. Y reconoce que los tiempos cambiaron. "Porque en 2009 era el momento de demostrarle a Kirchner que habíamos peleado por convicción. Pero en 2011 es la hora del cambio, y de analizar la posibilidad", le dijo a este diario. Pero insistió en que "no estamos en campaña".
Cuando se apagan los micrófonos, el gremialista agrario es menos medido. "Estoy decidido a jugar", les reconoció a varios legisladores peronistas. A los directores de FAA, en cambio, todavía no les hizo ningún anuncio público. Apenas les comunicó que lo están midiendo. Los trascendidos, que llegan a sugerir que Francisco De Narváez y Reutemann hablaron sobre la postulación de Buzzi, ya dispararon la carrera por la sucesión.
En Santa Fe, muchos peronistas no kirchneristas lo ven a Buzzi, con una fama made in resolución 125, como un candidato fuerte. "Ahora tenés que salir a caminar. Después del Mundial vas a tener que tomar una decisión", le avisaron. El antecedente inmediato –el de Rafael Bielsa cuando compitió con Binner– marca que las giras como candidato deberían empezar en octubre. También por esos días, la Federación Agraria elegirá a sus autoridades. Y se sabrá si el hombre nacido en el pequeño pueblo de J. B. Molina, el que juntó a su entidad con CRA y Sociedad Rural, se decidió finalmente a ir por el cargo con el que sueña, en secreto, hace tanto tiempo.
OPINIÓN
Tres pilotos
Victor Santa María (Presidente del Congreso Metropolitano del PJ)
Nadie a ciencia cierta sabe si lo que se ha dado en llamar peronismo disidente definirá alguna fórmula para enfrentar al kirchnerismo en las internas del PJ con vistas a las presidenciales de 2011. Sus dirigentes no sólo no han definido un plexo de ideas en común sino que se mueven impulsados únicamente por una gigantesca dosis de oportunismo político. Algunos nombres suenan con insistencia para encabezar la cruzada. El tiempo dirá si por adentro o por afuera del partido. Tres de ellos son los de Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann y Francisco De Narváez.
Al elegir el 24 de marzo para reclamar el fin de los juicios a los militares acusados de cometer crímenes de lesa humanidad, Duhalde se ubicó en las antípodas de la política de derechos humanos que viene llevando adelante el Gobierno. No hay nada peor para quien presume de ser piloto de tormentas, que un buen pronóstico de tiempo. Y hoy, pese a quien le pese, estamos muy lejos de ser el país al borde del estallido que dejó De La Rúa como brasa ardiente. Sembrar vientos para cosechar tempestades es un inaceptable y macabro juego que alienta peligrosas fantasías en los sectores más reaccionarios y antidemocráticos.
Reutemann, por su parte, hace rato está en la línea de largada, pero sigue sin decidirse. A los silencios exasperantes, últimamente ha sumado reacciones intempestivas y exabruptos, como queriendo dar una imagen de novato que se ve sorprendido en su buena fe al descubrir que la política está lejos de ser un lecho de rosas. Algo poco creíble para quien ya lleva 18 años ejerciendo cargos públicos – dos gobernaciones y dos senadurías- y que va hacia los 24 con su actual mandato en la Cámara alta. Quizás por eso, para el ex piloto de fórmula 1 sea muy tarde para lágrimas. De Narváez es otro de los que busca aliados en su intento de posicionarse como candidato presidencial, algo que la Constitución no le permite ya que no es argentino nativo ni hijo de padres que lo sean. Al tanto del probable no de la Corte a su postulación, mantiene abiertas las puertas para luchar por la gobernación bonaerense y ahora también aparece apostando alguna de sus fichas en la ciudad de Buenos Aires. Lo que se dice, un candidato todo terreno. La política, para ser mejor, se merece bastante más que una exitosa combinación de marketing y frivolidad o experiencia en góndolas de un supermercado. Mientras tanto, Néstor Kirchner y Cristina continúan llevando adelante un modelo de país con el que millones de argentinos concordamos en lo esencial, entendiendo que nadie podía esperar que la decisión de enfrentar a poderosos intereses económicos y mediáticos para transformar el país fuera a estar exenta de errores y asignaturas pendientes. La capacidad de reacción demostrada para remontar la cuesta tras del 28 J, que algunos han querido atribuir a la debilidad del frente opositor, se explica, en realidad, por la voluntad y el coraje de quienes hoy tienen la responsabilidad de gobernar y de mantener el rumbo para seguir construyendo futuro. Una épica colectiva que comenzó en 2003 y todavía no tiene fecha de vencimiento.








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