El ex presidente llegó para apuntalar las candidaturas a gobernador de Micheli y a diputado nacional de Racconto. Pidió una "rebelión electoral" y aseguró que Cristina no llega al 40% en octubre. Sus conceptos.
Con optimismo y pese a que las encuestas lo posicionan en un cuarto lugar en la provincia, Duhalde se animó a describir un posible panorama después de las primarias: "En octubre, la presidenta necesita sacar 8.200.0000 votos y yo estoy covencido de que va a sacar 4 millones es decir, el 20 por ciento de lo que necesita para sacer 40 por ciento de los votos". Con aires de triunfalismo, el ex madatario rechazó todo tipo de mediciones y hasta se animó a decir: "Pienso ganar en Mendoza".
Las declaraciones del candidato a presidente resultaron "demasiado fanáticas" porque hasta en su propio entorno le dan un cuarto o quinto lugar en las urnas del domingo. En parte este escenario es responsabilidad, según arengó, de Alberto Rodríguez Saá quien se cortó solo para competir con el kirchnerismo. "El no haber resuelto las internas nos perjudicó mucho. Pero, la verdad es que los hermanos Saá no estan acostumbrados a perder", disparó.
Eso sí, aunque la confianza del duhaldismo es grande, a la hora de pedir ayuda sus dirigentes no escatimaron ni un poco. "Venimos con Mario Das Neves a pedir una rebelión pacífica y electoral, especialmente se lo pedimos a los peronistas porque hoy podemos dividirnos en justicialistas y kirchneristas", recalcó y agregó: "Los K son una malformación del peronismo".
La estrategia del Frente Popuar para conquistar el voto mendocino consiste, según sus candidatos, en "plantear un gobierno patriótico y unidad nacional. Hemos trabajado durante tres años en politicas públicas a largo plazo", agregó.
No obstante y pese a los pedidos, el bonaerense adviritó que "la sociedad ya está entendiendo las maniobras del Ejecutivo nacional. El ciudadano ha entrado sin que nadie lo esperaba y por primera vez después de 8 años. Y, en menos de dos semanas, ha hecho retroceder al gobierno en chancletas. La primera fue con la reforma del fútbol que anunciaron con bombos y platillos y a la que la ciudadanía dijo ?no'. La segunda marcha atrás fue cuando gana por segunda vez el ingeniero Macri en la Capital Federal y la presidenta con dos lexotaniles levantó el teléfono y lo felicitó".
El punto caliente de las propuestas del peronista llegó cuando se refirió al conductor de la Confederación General del Trabajo (CGT). "Cuando yo gané la eleccion, Moyano no llega al 10 de diciembre". Con rencores y pases de factura, Duhalde explicó en forma indirecta cuál será el plan para recortarle poder al titular de los Camioneros. Para hacerlo se refirió a junio del 2002 cuando, en plena crisis institucional, Moyano le declaró una huelga al entonces presidente.
"Bastó que invitara al resto de los sindicalistas a comer un asado en Olivos, contarles cómo ibamos a salir de la crisis, para que el paro se desactivara. Yo fui el primer presidente del movimiento obrero y les puedo garantizar que Moyano ha tomado actitudes que desacreditan al movimiento", disparó y agregó: "Los camioneros ganan cuatro veces más de lo que perciben, por ejemplo, los metalúrgicos. Esta dispridad salarial no es lógica".
Al retomar la previa a las primarias a las que vive y califica como una semifinal entre la oposición y el kirchnerismo, Duhalde negó que vaya a capitalizar el triunfo de Juan Manuel de la Sota en Córdoba: "No voy a capitalizar el triunfo de ningún gobernador porque es una falta de respeto. Pero además, no requiero del apoyo de él ni de otro dirigente".
Para finalizar aclaró: "Después del domingo, a todos los gobernadores les va a convenir que gane yo porque no toleran más esta forma de hacer política; es decir, de forma autoritaria y además asediándolos con la plata".



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