El dueño del Chateau

El dueño del Chateau
Se bautizó al Estadio Córdoba con el nombre de Mario Kempes. “No hay palabras para describir esto”, sostuvo el “Matador”. “Da orgullo saber que es cordobés”, resaltó el gobernador Juan Schiaretti.
No es casualidad que desde hace años en Bell Ville se fabriquen pelotas de fútbol para todo el mundo. Es que su hijo pródigo, Mario Alberto Kempes, invadió con fútbol desde esa ciudad a todo un país, en su primera consagración mundial, en 1978. Córdoba le debía su merecido homenaje. Por ser el jugador cordobés más preponderante en el Mundial celebrado en Argentina, y para inmortalizar su nombre que tanto nos representó, desde ayer, el Estadio Córdoba lleva oficialmente su nombre. “No sé si soy el indicado, pero igual esto es un orgullo y estoy agradecido. Me resulta más fácil hablar desde una pantalla que para tanta gente en vivo. Llegué a Instituto en el ’72, con mi bolsito y los botines casi rotos, y en ese entonces, para mí, Córdoba era como París o Madrid. Y que ahora se me reconozca de esta forma, no hay palabras que describan la felicidad que tengo”, contó emocionado Kempes.

El “Matador” no estuvo solo. Compañeros de Bell Ville lo acompañaron, ex futbolistas como Daniel Willington y Oscar Dertycia fueron a saludarlo; el presidente de Instituto, Juan Carlos Barrera, le entregó una camiseta de Instituto, y nadie se quiso perder una foto con él. La filial de River de Bell Ville, que lleva su nombre, también lo distinguió.

El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, pronunció la ceremonia de bautismo, descubriendo la plaqueta que le da el nombre de Mario Kempes al coliseo mayor del deporte cordobés. “Es una gran satisfacción galardonar a la figura del Mundial ’78. Da orgullo saber que es cordobés. Al Mundial lo vi en Brasil, porque fui perseguido por la dictadura genocida. Y los brasileños nos envidiaban la calidad deportiva y humana de Kempes. Además, protagonizó la mejor atajada del campeonato, cuando voló y salvó el gol contra Polonia. Ni (Ubaldo) Fillol hubiera tenido tanta reacción”, bromeó Schiaretti.

En el acto, desarrollado en el mismo césped del escenario, se escuchó el relato, en la voz de José Luis Marchini, del primer gol en la inauguración del estadio, anotado por Kempes el 16 de mayo de 1978. Fue en el duelo de la Selección nacional con el combinado cordobés. ”En esa época, las cosas en el país no andaba bien y después no enteramos de que estábamos peor. Y salir campeón en ese contexto tuvo un sabor especial. La Selección era de todos, con jugadores de muchas provincias. Ganamos a base de sudor y de críticas, y todo esto parece un cuento ahora”, cerró el “Matador”.

“Hicimos un acto de justicia. Es una humilde forma de cristalizar una devolución a los que aportaron su sacrificio para llevar el nombre de Córdoba a lo más alto”, cerró la ceremonia Medardo Ligorria, titular de la Agencia Córdoba Deportes. “Nuestra intención es que cada campeón sea recordado y no quede en el olvido. Con Kempes se hizo el primer paso”, completó.

“Kempes fue el mejor delantero que tuvo Córdoba, y no sé Argentina, en todos los tiempos. No jugué con él, pero lo vi jugar y era un monstruo”. Oscar Dertycia

“Córdoba vio nacer a grandes deportistas, de mucha jerarquía y de un talento innato. Y sin dudas, a nivel mundial, Kempes fue el que mejor nos representó”. Daniel Willington

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