Del informe presentado por la Comisión Investigadora de la Municipalidad, creada para indagar sobre las actuaciones e información contenida en expediente originado por el Ejecutivo municipal a partir de un documento emitido por el OCEBA (Órgano de Control de la Energía Eléctrica de Buenos Aires), la parte más controversial tiene que ver con las contradicciones encontradas sobre más de 8 millones de pesos que la CEZ (Cooperativa de Electricidad de Zárate) debería haber depositado en un fideicomiso. Hasta la fecha se desconoce el destino fehacientemente documentado de ese monto.
El FREBA agrupa a distribuidores provinciales y municipales de la provincia de Buenos Aires, entre ellos la CEZ desde 1999 y 2003 respectivamente, y fue creado por la necesidad de concretar obras en el sistema de transporte en alta tensión y por distribución troncal. En ese contexto, la ley del marco regulatorio (N°11.769) determina que los ingresos generados por el componente tarifario destinados a la expansión del transporte energético, y que todos los usuarios abonan, deben ser depositados en una cuenta especial con las características de un fondo fiduciario (FITBA).
Si bien a través de declaraciones juradas, la CEZ registró haber cobrado a los usuarios en concepto de agregado tarifario la suma de 14.138.227, 68 de pesos, no depositó en el fideicomiso 8.125.139, 68 de pesos.
Cabe mencionar que si bien fue la DPE (Dirección Provincial de Energía) la que, según el OCEBA, informó que la CEZ no había integrado ese monto, y pese a ser el ente de control principal, nunca respondió a las solicitudes de la Comisión Investigadora a fin de poder evacuar dudas manifiestas sobre los fondos del agregado tarifario y su falta de integración al FITBA.
LAS CONTRADICCIONES
Según las autoridades de la CEZ, ese monto fue destinado a la financiación de la obra ET CORCEMAR, una ampliación del servicio eléctrico como lo fue la de Las Palmas.
Sin embargo desde el FREBA no fueron específicos al respecto. De acuerdo a lo volcado en el informe de la Comisión Investigadora de la Municipalidad, integrada por concejales y delegados municipales del Consejo de Administración de la CEZ, para el FREBA la asignación de montos para ese tipo de obras es por solicitud de reconocimiento de costos según presupuestos estimados una vez que las mismas son ejecutadas.
Por esta razón, según el FREBA, hasta que no están culminadas no pueden ser evaluadas respecto al efectivo y real destino de los montos retenidos, no integrados al FREBA-FITBA, contra presentación de las declaraciones juradas. No obstante, ese no es el mecanismo previsto en la ley del marco regulatorio que hasta dispone que la mora generada por no hacerse los depósitos en tiempo y forma genera intereses en base a la tasa anual vencida del Banco Nación.
En ese contexto, sin embargo, para la Comisión Investigadora el destino que se manifiesta actualmente se le dio a los fondos es contradictorio ya que en 2010 las autoridades de la CEZ informaron que el cien por ciento de la obra de CORCEMAR iba a ser financiada por las empresas del Parque Industrial más Toyota y que el Estado nacional aportaría el transformador.
Para los delegados municipales en el Consejo de Administración, en un documento ampliatorio que presentaron la semana pasada, para poder “blanquerar” los 8 millones que deberían haberse integrado al fideicomiso, se recurrió al FREBA para “rendir como inversión en lo de CORCEMAR lo que en realidad debió depositarse en el fideicomiso”.
Esto, no obstante, genera un nuevo interrogante ya que de haberse financiado el proyecto con el FITBA cual sería el destino de los aportes realizados por las industrias.
En otro orden, se informó también que la CEZ solicitó créditos por 24 millones de pesos a los bancos Nación, Creedicop y Comafi sobre los que no hay información respecto a su utilización.
GASOIL
Otro dato que llama la atención y que los delegados municipales en el Consejo de Administración de la CEZ recomiendan indagar es sobre el incremento en el consumo de gasoil y lubricantes entre los ejercicios 2006-2007 y 2009-2010 por 383.328, 27 pesos y 1.274.392, 38 pesos respectivamente.
Tomando como base una demanda por defraudación (IPP N° 3788/11) en la UFI N° 1 de Zárate, los delegados consultaron a las autoridades de la organización energética sobre el incremento en la demanda de combustible cuando la flota de camiones del servicio de recolección solo es de siete.
El gasto de combustibles y lubricantes durante el periodo 2007-2008 fue de 882.792, 81 pesos y en 2009-2010 fue de 1.274.392, 3 para la misma cantidad de camiones.
Al respecto, desde la CEZ se le informó a los delegados que, mediante acuerdo “de palabra” –pendiente su ratificación por escrito- con el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) se donaron 850 mil pesos a la Cooperativa de Transporte “3 de Julio”.
Cabe destacar que el vicepresidente de la CEZ en uso de licencia “extraordinaria” por ejercer actualmente como concejal, es uno de los mayores propietarios de colectivos de dicha transportista.
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