Carnaghi habría considerado bajarse de la elección.
De lo contrario, no se explicaría el comunicado del Partido Justicialista neuquino, manifestando el respaldo público al postulante peronista. Si no estuviese en dudas su participación, Javier Bertoldi, Carlos Lator y Hugo Wenrli, entre otros, difícilmente hubiesen emitido una pronunciación de apoyo tan pocos días antes del comicio.
Así fue que en las últimas 72 horas los teléfonos en el búnker “pejotista” estuvieron al rojo vivo. Llamadas provenientes de distintos lugares de la provincia, como también desde Buenos Aires, le pusieron un tono de angustia al último segmento preelectoral.
Algunos expresaron su adhesión a la idea de dar un paso al costado, en una suerte de renunciamiento heróico, con el fundamento de respaldar la continuidad del actual gobierno hasta el año próximo en función de la tragedia que produjo la necesidad de llevar adelante la votación del domingo próximo.
Otros, sobretodo el núcleo más cercano, convencidos de que el peronismo cumplirá un papel destacado mejorando sus últimos guarismos, incentivaron a Carnaghi a continuar en carrera. Todo indica que esto último será lo que sucederá, más allá de los dimes y diretes que tanto mal clima generaron alrededor de la Lista 2.
Comentá la nota