El gobierno porteño reconoce que son 1400, aunque las organizaciones denuncian que existen 10 mil; desde 2007 el problema creció un 300 por ciento.
"Decir que son 1.400 es aberrante, eso muestra la miserabilidad de la gestión. Nosotros nos negamos a participar del censo que propuso el Gobierno de la Ciudad porque no nos parece serio, están escondiendo el problema", disparó Ariel Pennisi, responsable de la comunicación de sin Techo, una asociación civil que desde 2003 trabaja en la Ciudad ofreciendo programas culturales, laborales y talleres de oficios como carpintería y luthería a personas en situación de calle.
Desde el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) también cuestionan la cifra oficial. "De algunos análisis que hicimos creemos que la cifra está más cerca de los 10 mil, porque una persona que consigue un refugio durante cuatro o cinco días o en un lugar precario no resolvió su problema de vivienda, sigue siendo una persona en situación de calle", aseguró Dan Adazcko, investigador del programa y especialista en hábitat.
Pero en el Gobierno sostienen que la metodología que utilizan es la misma que implementó históricamente la Ciudad de Buenos Aires. "Es diferente dormir en un banco de una plaza o en la calle, que vivir en un asentamiento, en un conventillo o en una casa tomada; no niego que sea grave, digo que es diferente", afirmó María Eugenia Vidal, ministra de Desarrollo Social del gobierno porteño.
Este 300% de incremento se hace patente en las zonas críticas del microcentro, macrocentro, y en los corredores norte y oeste, en donde viven en extrema vulnerabili 2010dad niños y niñas, adultos solos, familias y ancianos.
Como respuesta a la problemática, la Ciudad cuenta con paradores en los que se ofrece una cama y alimentación. Una solución que muchos califican como "parche". "En los paradores se reproduce la peor miseria, son lugares que generan personas 100% dependientes del Estado. El Gobierno de la Ciudad tiene una concepción resignada frente a la realidad. Ellos consideran que no es posible atender en serio estos problemas, por eso suman camas y paradores en vez de apoyar proyectos pequeños de reinserción en una lógica de multiplicación y no de simples anuncios de aumentos de plazas", reclamó Pennisi, desde Arte sin Techo.
La diputada porteña por la Coalición Cívica y presidenta de la Comisión de Vivienda, Rocío Sánchez Andía, asegura que el "Ministerio de Desarrollo Social ha seguido un camino asistencialista. Ponen a las personas en paradores colapsados sin darles una solución y separan a la gente de su familia".
Julio C. fue uno de los tantos que después de pasar algunas noches en un parador eligió volver a la calle. "Te roban tus pertenencias, tus compañeros te maltratan y no recibís el apoyo de nadie". Después de quedar desempleado en una fábrica de muebles, se separó de su familia y desde hace cinco años nunca más volvió a conseguir trabajo. "Una vez que estás en la calle no sos nadie para los empleadores: no tenés domicilio, no tenés teléfono, no tenés casi nada", reclamó. "A veces viene la gente del Gobierno para invitarnos a los paradores, pero yo ya pasé por eso, y prefiero quedarme acá". Oscar L. vive en la calle desde hace tres años y aunque comparte con Julio -y con la mayoría de la gente en situación de calle- la realidad de los paradores, confiesa que "a veces no queda otra que dormir ahí".
Como Julio y Oscar, son muchos los que eligen esquivar las ofertas gubernamentales para recurrir a algún proyecto del tercer sector, como los hogares de Cáritas, o los comedores de distintas parroquias de la Ciudad. "Pasé por un hogar de la iglesia en donde el trato era más personalizado. Se preocupaban por nosotros, por nuestro futuro y por tratar de reinsertarnos en algún trabajo o con nuestras familias. Cosas que no vi en los paradores", cuenta Oscar.
A mediados de abril de este año, desde el Ministerio de Desarrollo Social se impulsó el programa denominado "Plan de Prevención del Frío 2010", con el objetivo de incrementar la capacidad de atención de las personas en la calle. De 1.500 plazas actuales, se pasarán a 1.700. Según el diario Página/12, existiría un plan secreto para alojar a los indigentes en las parroquias, mediante una subvención de 18 pesos por persona alojada. El padre Jorge Alonso, párroco de la iglesia Inmaculado Corazón de María, del barrio de Constitución, en diálogo con Diario Z, lo confirmó: "Después del ofrecimiento para alojar a 50 personas en nuestra parroquia, evaluamos con nuestra comunidad que no estaban dadas las condiciones de higiene. Acá tenemos dos baños nomás y no tenemos duchas. Nos pareció una propuesta de menosprecio por la gente. ¿Por qué no se emplea el dinero que nos iban a dar en hacer cosas mejor pensadas?". Vidal negó tajantemente este plan, aunque admitió que pudo haber sido iniciativa aislada del titular de algún CGP. "No tendríamos problemas en trabajar con las parroquias, de hecho lo hacemos con dos de ellas, pero no está previsto hacerlo con otras". La coordinadora de asuntos sociales del Ministerio de Desarrollo Social, Roxana De Bonis, también negó esa oferta y aclaró que "existe una red de convenios con voluntarios de otros sectores que trabajan en la temática".
"Hoy no hay una política real y concreta para darles una solución definitiva a las personas en situación de calle o emergencia habitacional", asegura la diputada Sánchez Andía. "No es sólo el problema de los sin techo sino de medio millón más de habitantes porteños que tienen problemas con sus viviendas. Desde la Legislatura pensamos en un alquiler social con micropréstamos con el Estado como garante y discutimos la ley marco de vivienda, pero no son temas que se traten con seriedad desde el Poder Ejecutivo", agrega.
Roxana De Bonis enumera los planes que se están ejecutando y repasa los logros que considera de la actual gestión: "Trabajamos en la mejora de todos los dispositivos, no solamente ampliando plazas (1.297 camas en 2009, 1.707 para este año, durante la emergencia del invierno), sino también desde el aumento de los profesionales atendiendo en las calles -con el programa Buenos Aires Presente- y en los paradores, donde se les realiza una atención primaria y se los entrevista para luego trabajar en su inclusión social".
En los próximos días, 525 profesionales (psicólogos, asistentes sociales, médicos) recorrerán las calles atendiendo las necesidades básicas de las personas en situación de calle, conforme al Plan de Prevención Frío del Gobierno de la Ciudad. Mientras las autoridades aumentan la cantidad de plazas y profesionales disponibles para esta problemática, desde la oposición y distintas ONG siguen reclamando una política concreta y de largo plazo para este sector de la población que no para de crecer.

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