El drama de los que viven escondidos

Sus familiares en México no tienen noticias de ellos; se ocultan por temor a ser repatriados
CIUDAD DE MEXICO.? "Desesperación e impotencia". Eso es lo que siente Enrique, un mexicano residente en Ciudad Juárez, México, que no tiene noticias desde hace 15 días de su hermano que vive en Phoenix, Arizona.

"El ahora está escondido; antes me hablaba desde teléfonos públicos pero ahora tiene miedo de llamarme, no sabemos nada de él, estamos desesperados", dice Enrique a La Nacion con voz quebrada.

"La policía lo está amenazando de muerte. Han ido a su domicilio y le dijeron que en cuanto salga la ley los van a ir a buscar. Es como una guerra; parece como cuando en Alemania los nazis iban por los judíos. Y el gobierno no hace nada", agrega este mexicano de 45 años que no cree que la situación cambie por la decisión de la jueza Susan Bolton de bloquear parte de la controvertida legislación.

La situación del hermano de Enrique refleja lo que viven muchos mexicanos indocumentados que emigraron a Arizona hace varios años y tienen allí sus casas, empresas y familia. En muchos casos tienen hijos con nacionalidad estadounidense.

"Mi hermano se fue hace 15 años a Estados Unidos y hace cinco que vive en Arizona. El y su esposa tienen miedo de que le quiten a su hija porque ella tiene la ciudadanía", afirma el hombre, que está buscando asesoría para obtener protección para su hermano.

Jorge Salgado, abogado especialista en migración y derechos humanos residente en Ciudad Juárez, y que está luchando contra de la ley dándole asesoría a las familias en Estados Unidos y México, ha sido testigo del temor de los migrantes y de sus familias. "Muchos no salen a las calles en Arizona. Se corren la voz de que va a haber redadas y no salen, incluso los que tienen documentos, salen porque son molestados", dice.

Salgado afirma que la reacción del gobierno mexicano ha sido muy tibia ante esta ley que, según su opinión, podría haber sido disputada ante cortes internacionales. Ayer, la canciller mexicana, Patricia Espinosa, reconoció los esfuerzos del gobierno de Estados Unidos para frenar la ley Arizona luego que la jueza Bolton determinara la suspensión de sus puntos más polémicos.

"Es un primer paso en la dirección correcta", dijo Espinosa.

Arizona se ha convertido en los últimos años en un importante punto de cruce de miles de inmigrantes indocumentados después de que Estados Unidos levantó vallas en varios tramos de la frontera con México.

"Entre los migrantes indocumentados se van corriendo la voz, y ellos dicen que Arizona sigue siendo el mejor lugar para cruzar porque la vigilancia no está tan dura como en Tijuana y en Nuevo Laredo", afirma el padre Iván Bernal, director de un albergue para migrantes en Agua Prieta, Sonora.

A pesar de la persecución y la entrada en vigor parcial de la ley, muchos mexicanos se niegan a regresar a su país ante la falta de oportunidades. "Esta ley no va a frenar nada, porque mientras la gente siga teniendo hambre va a seguir intentando cruzar. Los deportados son gente que tienen a su familia del otro lado. Ellos van a seguir cruzando una y otra vez", agrega Bernal.

El año pasado, el estado mexicano de Sonora registró 215.000 deportaciones y ahora puso en marcha un plan para albergar a los mexicanos que sean deportados desde Arizona.

"Actualmente no estamos teniendo un volumen alto de repatriaciones. Sin embargo, estamos preparados, con albergues, para recibir a los migrantes que decidan regresar o sean repatriados ante la entrada en vigor de la ley", afirmó a La Nacion Alejandro Salas, delegado regional del Instituto Nacional de Migración en Sonora.

Las albergues también se están preparando ante un eventual éxodo de mexicanos desde Arizona. "Esperamos que mañana y en los meses subsiguientes aumente el flujo de migrantes desde Arizona. Estamos procurando darles apoyo psicológico, cobijo y alimentación. Y aunque nuestro albergue es pequeño, cuando es necesario acondicionamos hasta el templo para recibirlos", añadió Bernal.

Ernesto Peraza es director del albergue para menores Casa YMCA en Agua Prieta, donde reciben a los adolescentes repatriados, muchos de ellos con familia en Arizona.

"Va a haber un incremento de los migrantes por esta ley. Estamos recibiendo ayuda de asociaciones de derechos humanos para explicarles a los jóvenes cómo defenderse", dice Peraza.

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